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El Título 42 expirará el 11 de mayo y, las autoridades siguen sin imaginación política

El sistema de asilo fue creado por la Acta de Refugiados de 1980, donde Estados Unidos se compromete a aceptar gente de todo el mundo que es perseguida; no obstante, Trump y Biden ignoran y han ignorado ese compromiso

La Administración Biden teme un incremento de inmigrantes en la frontera con el fin del Título 42.

La Administración Biden teme un incremento de inmigrantes en la frontera con el fin del Título 42. Crédito: Justin Sullivan | Getty Images

El Título 42 expirará el 11 de mayo y las autoridades migratorias inmediatamente utilizarán el Título 8 para lidiar con miles de inmigrantes en la frontera con México.

Alejandro Mayorkas, secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, dijo a los reporteros, “nuestras fronteras no están abiertas y no estarán abiertas después del 11 de mayo”.

El funcionario estuvo el fin de semana en la frontera hablando con un tono duro para todos aquellos inmigrantes que estén pensando cruzar la frontera y entrar a Estados Unidos.

Mayorkas reconoció que a diferencia del Título 42, el Título 8 obliga al departamento de inmigración dar una entrevista a los inmigrantes o refugiados que soliciten asilo.

Se rumora que muchos ‘coyotes’ o ‘polleros’, como se conoce a los traficantes de personas en América Latina, están diciéndole a la gente que una vez que el Título 42 termine, entrar a los Estados Unidos será más fácil.

Es por eso que los políticos de ambos partidos en Washington esperan un incremento de migrantes tratando de entrar al país; en consecuencia, el presidente Biden ya ordenó, en forma inmediata, la presencia de 1,500 soldados a la frontera.

Los problemas económicos y políticos en Cuba, Nicaragua, Haití y Venezuela han motivado a la gente de esos países a inmigrar a Estados Unidos. Un gran número de estas personas escapan a la persecución, pobreza, opresión y de un sistema de inestabilidad política, y cada vez son más los que tratan de llegar a este país.

Ha sido ampliamente reportado que desde el 2019, cerca de tres millones de migrantes fueron expulsados de Estados Unidos sin el debido proceso de asilo, debido a que el Título 42 lo permite, a pesar que la gran mayoría de ellos tienen casos graves y bien documentados.

De acuerdo con Mayorkas, el 12 de mayo, si un niño llega a la frontera se le permitirá entrar y será transportado al Departamento de Salud y Servicios Humanos. Después se hará un esfuerzo de encontrar a un familiar o un patrocinador para que el pequeño pueda ser puesto en libertad. Enfatizó que este proceso no es un error, sino un componente humanitario de la ley.

Aunque aclaró enfáticamente, que las familias que lleguen a la frontera una vez que haya expirado el Título 42, pero que no hayan llenado una solicitud de asilo en los países requeridos, serán inmediatamente deportados. Y subrayó, que las personas que sean deportadas bajo el Título 8, serán castigadas y se les prohibirá la entrada a Estados Unidos por los siguientes cinco años.

Mayorkas pareció dar la impresión de que todo estaba bajo control, pero la realidad es que todo contradice lo que pasa en realidad en la frontera. Es sabido que hay por lo menos dos millones de casos de asilo en espera y que los inmigrantes que fueron mandados a Nueva York en autobús recibieron una cita en corte hasta el 2033. Esto es una burla, una decisión inaceptable que muestra un sistema migratorio inoperante que pide urgentemente una solución legislativa.

El presidente Biden está tratando de balancear la situación entre impedir que los migrantes lleguen a la frontera, con opciones poco realistas de entrar legalmente a Estados Unidos; además, su administración está proponiendo abrir centros de procesamiento de asilo en Guatemala y Colombia.

Esta administración está diciéndole a los reporteros que estos centros proveerán oportunidades de reunificación familiar y apoyo económico para combatir a los traficantes de personas.

Aunque todavía se están desarrollando los detalles de la propuesta, estos esfuerzos desafiarán la lógica y no harán mucho para evitar que la gente siga migrando en caravanas rumbo a la frontera con Estados Unidos.

El sistema de asilo fue creado por la Acta de Refugiados de 1980, donde Estados Unidos se compromete a aceptar gente de todo el mundo que es perseguida. Trump y Biden ignoran e ignoraron ese compromiso y crean un caos de miseria en la vida de los migrantes cuando los deportan a México o a sus países de origen.

Ahora que el Título 42 expirará, cualquier persona que vaya a aplicar por asilo, lo puede ser una vez llegue a la frontera estadounidense. Efectivamente, inmigrantes que llegaron exitosamente a cualquier parte de la frontera, tienen el derecho legal de solicitar asilo.

Las elecciones presidenciales avanzan a toda velocidad con candidatos que utilizan una retórica antiinmigrante para buscar votantes.

La semana pasada, el presidente Biden hizo oficial su postulación para la reelección. Sorprendentemente, ni siquiera mencionó el tema de la inmigración. No es difícil imaginar lo que depara el futuro migratorio: ninguna reforma a corto plazo.

Cuando Biden era candidato presidencial, entusiásticamente apoyó un plan migratorio en su primer día en su gobierno. Los demócratas controlaban ambas Cámaras al inicio de su administración, pero no se cumplieron la promesa. Por el contrario, en el momento de más presión electoral, Biden utiliza las inhumanas pólizas migratorias de Trump, mismas que criticaba como candidato. Desafortunadamente, los defensores de los inmigrantes fueron incapaces de romper ese círculo vicioso de incumplimiento con los demócratas que se dicen sus amigos.

Inequívocamente, nuestro sistema de inmigración es indiscutiblemente inservible y no desaparecerá hasta que ambas partes estén dispuestas a gastar capital político y usar su imaginación para resolverlo.

El tema de la inmigración ha sido discutido enérgicamente en Washington la semana pasada. Sin embargo, no hubo nada sobre proponer reformas o brindar oportunidades a inmigrantes que trabajan por un futuro mejor para sus familias mientras contribuyen a este país.

La conversación actual en el Congreso y la Casa Blanca es sobre la elaboración de estrategias para dificultarles la vida a los migrantes en la frontera y de esa forma, hacer más manejable el potencial “aumento” de inmigrantes en la frontera.

Gracias por leer el artículo

(*) Chamba Sanchez es professor de Ciencias Políticas en un Colegio Comunitario de LA.

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