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Dieta y salud cardiovascular: descifrando mitos y descubriendo la evidencia científica actual

Mitos como que solo los ancianos son afectados por enfermedades cardiovasculares han sido desmentidos por la ciencia

Dieta y salud cardiovascular: descifrando mitos y descubriendo la evidencia científica actual

Una dieta balanceada y el ejercicio regular son fundamentales para la salud del corazón. Crédito: Chinnapong | Shutterstock

La relación entre la dieta y la salud cardiovascular es profunda y ha estado rodeada de muchos mitos que la evidencia científica actual ha ido derribando. Esta respalda que una dieta rica en frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y grasas saludables como el aceite de oliva, y baja en grasas saturadas, sal y azúcares, como la dieta mediterránea o DASH, mejora la salud cardiovascular y reduce el riesgo de enfermedades del corazón.

Mitos como la idea de que no se puede tener sobrepeso y estar saludable o que solo los ancianos son afectados por enfermedades cardiovasculares (ECV) han sido desmentidos por la ciencia.

Una dieta balanceada y el ejercicio regular son fundamentales para la salud del corazón, y se recomienda siempre consultar a un profesional de la salud para obtener asesoramiento personalizado.

Mitos comunes sobre la dieta y salud cardiovascular

  • Solo los mayores son afectados por enfermedades cardiovasculares. La enfermedad cardiovascular es la causa más frecuente de muerte en adultos jóvenes y puede afectar a personas de cualquier edad, no solo a los ancianos. 
  • No todas las grasas son malas. La evidencia muestra que las grasas saturadas deben ser limitadas (menos del 7% de calorías diarias), pero las grasas insaturadas presentes en aceites vegetales, frutos secos y pescados grasos son beneficiosas para el corazón.
  • No todo colesterol “bueno” (HDL) lo es tanto: tiene un límite superior, niveles excesivamente altos pueden aumentar el riesgo cardiovascular.
  • Comer mucha sal engorda. La sal en sí no engorda, pero el exceso de sal puede causar retención de líquidos, lo que podría llevar a un aumento de peso. Igual, se pensaba que la sal marina era más saludable que la sal de mesa; ambas tienen igual contenido de sodio.
  • Se pueden eliminar los carbohidratos para perder peso. Los carbohidratos son esenciales para la dieta; lo que debe limitarse son los carbohidratos simples y procesados como el azúcar. 
  • Comer solo claras de huevo y evitar las yemas no es necesario, ya que las yemas no elevan necesariamente el colesterol sanguíneo si se consumen de forma adecuada.
  • El aceite de coco, a pesar de ser vegetal, contiene grasas saturadas similares o superiores a la mantequilla y no es mejor para el corazón.

Evidencia científica actual

  • Estudios robustos como PREDIMED y CORDIOPREV respaldan el beneficio de la dieta mediterránea, que se basa en alimentos de origen vegetal, aceite de oliva virgen extra, frutos secos, pescado y una baja ingesta de carnes rojas y grasas saturadas.
  • Esta dieta ayuda a reducir el colesterol LDL (“malo”), triglicéridos, mejora el HDL y contribuye a controlar la diabetes y mantener el peso corporal.
  • La evidencia actual enfatiza patrones dietéticos completos más que nutrientes aislados, debido a la interacción sinérgica de los alimentos.
  • La investigación también muestra que un enfoque basado en alimentos mínimamente procesados, ricos en antioxidantes y grasas saludables, es óptimo para la salud cardiovascular.

Recomendación

La mejor guía para cuidar la salud cardiovascular es seguir un patrón alimenticio saludable basado en alimentos vegetales, grasas insaturadas y pescados grasos, evitando grasas saturadas en exceso, azúcares y sal, y combinándolo con ejercicio y otros hábitos saludables.

Esta visión está firmemente apoyada por la ciencia actual y ayuda a derribar muchos mitos tradicionales sobre la dieta cardiovascular.

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