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‘El Puestesito’ de tamales en Los Ángeles resiste, fortalece y ayuda

El puesto es atendido por dos niños y un tío detenido por ICE y liberado, que ahora busca ayudar a la comunidad afectada por las redadas

Vendedores Aniella, de 7 años, y Amelio García, de 5.

Vendedores Aniella, de 7 años, y Amelio García, de 5. Crédito: Job García | Cortesía

Aniella, de 7 años, y Amelio García, de 5, deben de ser los vendedores de tamales más jóvenes que Los Ángeles haya visto.

El puesto de los pequeños emprendedores llamado “El Puestesito”, no solo ha ayudado a las familias afectadas por las redadas de inmigración, sino que también ha contribuido a sanar a su tío, Job García, tras ser brutalmente detenido por agentes federales en junio. 

“Por dos o tres meses no podía dormir, y si dormía, tenía pesadillas en las que me estaban arrestando y golpeando”, dijo García, recordando cómo captó con su celular el momento en que los agentes se le echaron encima. “Nada me ha ayudado más que estar aquí, en este puesto, con mis sobrinos y mi familia ayudando a otros”.

El fotógrafo y estudiante de doctorado, de 37 años, cuenta que ha estado lidiando con el trauma que quedó tras su injusto arresto el 19 de junio afuera de la Home Depot en Hollywood. Él estaba haciendo su trabajo como repartidor en la tienda cuando dijo que empezó a oír a la gente gritar: “¡Están aquí!” Después observó cómo unos empezaron a correr. 

Los angelinos han mostrado su solidaridad con las familias afectadas por las redadas.
Crédito: Janette Villafana | Impremedia

Todavía recuerda cómo gritaba tratando de ayudar a personas que estaban siendo arrestadas en el estacionamiento de la tienda, haciéndoles saber sus derechos mientras grababa con su celular. 

“Y luego me acerqué y vi cómo le quebraron la ventanilla a una camioneta, tratando de arrestar al señor que estaba adentro”, recuenta García. “Y en cuanto les grité que no podían hacer esto, se me aventaron, me tiraron al suelo, me pusieron sus rodillas en la espalda, me arrestaron — eran como cinco o seis agentes”.

García es uno de varios ciudadanos estadounidenses que han sido detenidos durante las redadas y uno de 11 residentes del sur de California que han sido detenidos tanto por la Patrulla Fronteriza como por el control de inmigración y aduanas. Esto, según un informe reciente de la Comisión Permanente de Investigaciones del Senado de los Estados Unidos, que examina la detención extrajudicial de ciudadanos estadounidenses.

Antes de ser trasladado y detenido por 24 horas en el Centro Federal de Detención Metropolitano de Los Ángeles, dijo que él y otros detenidos permanecieron alrededor de una hora en un estacionamiento del estadio de los Dodgers que los agentes utilizaban como zona de preparación. 

Job García, Aniella, Amelio y sus familiares en “El Puestesito”.
Crédito: Janette García | Impremedia

“Estaban distribuyendo a los detenidos para ver adónde iban, dependiendo de su estatus migratorio”, dijo García, quien se veía visualmente afectado, recordando lo sucedido. “Yo desde un principio les dije que era un ciudadano, pero nunca me hicieron caso”.

Agregó que en el centro de detención conoció a Adrián Andrew Martínez, el joven ciudadano de 20 años que también fue arrestado violentamente en el estacionamiento de un Walmart en Pico Rivera el 17 de junio. 

“Por dos o tres meses después de eso, no quería hacer nada y tenía pendiente terminar de construir el puestesito de mis sobrinos, que ya hacía tiempo que me lo pedían”, expresa. “No tenía ni ánimo ni energía para hacer nada; tanto así me impactó esa experiencia”. 

Fue entonces cuando hizo dos cosas: empezó a ir a terapia y a trabajar en el puesto de limonada de sus sobrinos. Pero con el cambio de clima más fresco, decidieron vender tamales, champurrado y aguas frescas. 

Subraya que supo que quería hacer algo más que vender tamales con sus sobrinos después de haber vivido en carne propia, lo que sus comunidades viven cada día. Él quería ayudar. 

“Me puse a trabajar en el puesto y le dije a mi sobrina: si vamos a hacer esto, tenemos que hacerlo con un propósito”, dijo mientras observaba a su sobrina atender a los clientes en un evento en Los Ángeles. 

Jóvenes latinas disfrutan de los tamales de “El Puestesito”.
Crédito: Janette Villafana | Impremedia

Poco a poco, notó que su salud mental iba mejorando y él, sus sobrinos y su mamá, Irma, pusieron manos a la obra. La mamá de García se encarga de preparar sus tamales al estilo morelense. Mientras a su lado Aniella aprende a hacer tamales de pollo con salsas roja y verde, así como tamales dulces. 

García dice que le ha conmovido mucho ver cómo su sobrina disfruta ayudar a los demás. Cuenta que, aunque todavía es una niña, entiende, en cierta medida, el mal tiempo que la comunidad latina está pasando. 

Mientras atendía el puesto el domingo, comentó que había visto los beneficios de trabajar en esto con sus sobrinos. No solo los ha ayudado a sentirse más unidos, pero sus sobrinos de segunda generación también están aprendiendo a ayudar a su comunidad y a conectarse con su cultura.

“Mi sobrina es muy inteligente; su español no es muy bueno, pero ahí la vez cada noche practicando en Duolingo”, dijo García. “Y a su hermano también le dice: ‘Amelio, tienes que aprender porque es parte de nuestra cultura’”. 

Cuando le preguntamos a Aniella cuál era su parte favorita de vender tamales, dijo: “La gente que nos toca conocer y ayudar”.

Desde que empezaron a vender, han podido donar dinero a organizaciones como Raíces con Voz y Al Otro Lado y planean continuar apoyando directamente a las familias lo más que puedan. García dijo que sabía que quería ayudar a las familias afectadas por las redadas e involucrar a sus sobrinos, quienes se asustaron mucho cuando fue arrestado. 

“No quería que el miedo nos consumiera”, dijo. “Me acordé del caso de la niña en Texas que se suicidó porque los alumnos la estaban acosando por ser latina. Lo de ICE y la muerte de ella me pegó muy fuerte”. 

“Quiero que ellos estén protegidos y preparados porque, aunque quiero un mundo mejor para ellos, nunca se sabe si habrá otro Trump a lo largo de su vida”, agrego.

El domingo, “El Puestesito” vendía en un evento comunitario, donde algunas personas que las conocieron por un video en las redes sociales decidieron ir a apoyar la causa. Para muchos de los clientes, era la primera vez probando los tamales y conociendo la historia. 

“Me siento muy bien al saber que mi dinero se destina a una buena causa, especialmente en momentos como estos”, dijo Elena Mirabal, quien visitó el puesto por primera vez el domingo. 

“Sinceramente, esto deberíamos estar haciendo todos; están pasando tantas cosas malas que es bueno saber que esto se usa para ayudar a nuestra gente”, añadió Ceci Valdez, quien visitaba con sus amigas. 

De acuerdo con García, por ahora, el puesto lo abren cada día, excepto los miércoles. Dice que él está dispuesto a seguir ayudando a sus sobrinos, a ayudar a otros mientras ellos sigan queriendo vender; aunque para él, también es importante que disfruten de su niñez. 

En cuanto a su salud mental, dijo que todavía tiene mucho que procesar de ese día, pero sabe que lo superará. Reveló que su linaje está vinculado al revolucionario mexicano Emiliano Zapata y a la lucha, ya que un tío de su familia sirvió en el ejército de Zapata. Lo cual explica cómo tomó medidas ese 19 de junio afuera de Home Depot, al ver a su comunidad atacada por hombres enmascarados y armados. 

Y, como forma de resiliencia, decidió vender en una tienda 7-Eleven, ubicada frente a un Home Depot, en el este de Hollywood, donde lo arrestaron.

Su historia no solo es un ejemplo del poder de un buen tamal, pero de que todos, incluso niños, pueden y están haciendo algo para ayudar a la comunidad inmigrante en estos tiempos oscuros. 

“Está en mi sangre ayudar, luchar y salir adelante. No les quiero dar el gusto de que se sientan como que me derrotaron”, exclamó García. “A mí no me gustan las injusticias; si las veo, tengo que hacer algo; no puedo quedarme sin hacer nada”.

El Puestesito

De 5:30 a 9:30 de la mañana en 5609 W. Sunset Boulevard, Los Ángeles CA, 90028

De 10 am a 1 de la tarde se mueven a 609 N. Dillion Street. Los Angeles, CA 9002

Sigan su página en Instagram para eventos comunitarios: elpuestesitodeaniellayamelio

Nota producida bajo el programa California Local News Fellowship de la universidad de Berkeley

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Redadas tamales
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