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Estudio revela la edad exacta en la que empezamos a envejecer

Un estudio de la Universidad de Stanford identificó dos edades clave en las que el cuerpo humano comienza a envejecer de forma acelerada

El estudio también refuerza una idea clave: los hábitos saludables influyen de manera directa en cómo se envejece.

El estudio también refuerza una idea clave: los hábitos saludables influyen de manera directa en cómo se envejece. Crédito: New Africa | Shutterstock

Un estudio liderado por investigadores de la Universidad de Stanford logró identificar con mayor precisión en qué momentos de la vida el cuerpo humano comienza a envejecer de forma más marcada, y los resultados desmontan la idea de que se trata de un proceso lento y constante.

Durante años se ha dicho que el envejecimiento comienza “cuando uno se siente viejo”, pero la ciencia quiso ponerle números concretos a esa idea.

La investigación, publicada en la revista especializada Nature Medicine, concluye que el envejecimiento no es lineal, sino que ocurre en saltos biológicos bien definidos.

Las dos edades clave del envejecimiento humano

Según el estudio, existen dos momentos críticos en los que el cuerpo experimenta cambios profundos: los 44 años y los 60 años.

Alrededor de los 44 años, el organismo inicia una etapa de transformaciones internas. Los investigadores observaron alteraciones hormonales, cambios en el metabolismo intestinal y una mayor aparición de molestias físicas.

Dolores musculares más frecuentes, recuperación más lenta y variaciones en la energía diaria suelen coincidir con esta fase. No se trata aún de un deterioro visible, sino de ajustes internos que marcan el inicio de un nuevo ritmo corporal.

El segundo gran salto ocurre cerca de los 60 años. En esta etapa, los cambios se vuelven más evidentes tanto por fuera como por dentro. Aparecen con mayor claridad las arrugas, la pérdida de elasticidad de la piel y un deterioro celular más profundo.

A nivel interno, el estudio asocia este periodo con un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, trastornos cognitivos y distintos tipos de padecimientos crónicos.

Cómo se realizó el estudio de Stanford

Para llegar a estas conclusiones, el equipo analizó más de 3,000 proteínas presentes en muestras de sangre de 4,200 personas, cuyas edades iban de los 18 a los 95 años.

Las proteínas funcionan como indicadores del estado del cuerpo y permiten observar cómo cambian los sistemas biológicos con el paso del tiempo.

Al comparar los datos, los científicos detectaron que muchos marcadores permanecían estables durante años y luego cambiaban de forma abrupta, confirmando que el envejecimiento ocurre por etapas.

El papel de los hábitos y la salud mental

El estudio también refuerza una idea clave: la edad biológica no depende solo del calendario. Los hábitos saludables influyen de manera directa en cómo se transitan estas etapas.

Una alimentación equilibrada, descanso adecuado, actividad física regular y evitar el consumo de alcohol y tabaco pueden marcar diferencias notables.

Además, los investigadores subrayan la importancia de la salud mental. Mantener una mente activa, reducir el estrés, manejar la ansiedad y cuidar el bienestar emocional contribuyen a una mejor calidad de vida y a un envejecimiento más llevadero.

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