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EE.UU. mantiene amenaza de dejar la AIE si no cambia su agenda “ingenua” en favor de las energías limpias

El secretario de Energía, Chris Wright, afirmó que EE.UU. trabajará para evitar una ruptura, pero dejó claro que su permanencia dependerá de un cambio de rumbo

EE.UU. mantiene amenaza de dejar la AIE si no cambia su agenda "ingenua" en favor de las energías limpias

El secretario de Energía, Chris Wright instó a los países miembros a “dejar de lado el clima” y enfocarse en la seguridad energética. Crédito: Yoan Valat | EFE

El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, reiteró la advertencia de que Washington podría abandonar la Agencia Internacional de la Energía (AIE) si el organismo no rectifica lo que calificó como una agenda “ingenua” enfocada en las energías limpias y el cambio climático, en detrimento —según dijo— de la seguridad energética.

Durante la reunión ministerial celebrada en París, Wright afirmó que su país trabajará para evitar una ruptura, pero dejó claro que la permanencia de Estados Unidos dependerá de un cambio de rumbo. “Si la AIE no es capaz de regresar a su misión inicial, nos convertiremos en antiguos miembros”, sostuvo ante la prensa.

El funcionario, cercano al presidente Donald Trump y exdirectivo del sector del fracking, como fundador de la empresa de fracturación hidráulica Liberty Energy, criticó lo que considera una desviación del mandato original del organismo. “No puedes representar la seguridad energética y al mismo tiempo abogar por reducir el acceso a la energía y disparar su precio”, sostuvo ante los ministros reunidos en París.

Choque por el rumbo climático

Wright instó a los países miembros a “dejar de lado el clima” y enfocarse en la seguridad energética. Argumentó que el encarecimiento de la energía en Europa responde a decisiones políticas que han provocado mayor dependencia de importaciones, deslocalización industrial y pérdida de competitividad.

“Parece que Europa quiere empobrecerse y perder industrias”, afirmó, al tiempo que advirtió que el resto de los países no comparte esa visión. También reconoció que una eventual salida de Estados Unidos abriría la puerta a que China gane mayor influencia dentro del organismo.

La AIE fue creada en 1974, tras la crisis del petróleo, como una agencia de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) para coordinar políticas energéticas entre economías avanzadas. En los últimos años, sin embargo, ha publicado informes que proyectan un declive progresivo de los combustibles fósiles y un aumento acelerado de energías renovables en el camino hacia la neutralidad de carbono.

Uno de esos reportes, que delineaba un escenario de emisiones netas cero, generó fuertes críticas en la industria de hidrocarburos y ahora es señalado por la administración estadounidense como ejemplo de una desviación de funciones.

Respuesta desde Europa

El director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, defendió el trabajo de la institución y subrayó que se trata de una organización “basada en los datos” y “apolítica”. Según Birol, promover energías seguras, asequibles y sostenibles no implica militancia ideológica, sino responder a tendencias globales y decisiones soberanas de los países.

Desde España, la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, rechazó las “amenazas” y sostuvo que los foros multilaterales deben regirse por el rigor científico. Defendió el modelo energético español y negó que las renovables hayan sido responsables de problemas recientes en la red eléctrica ibérica.

Estados Unidos aporta alrededor del 14% del presupuesto anual de la AIE, por lo que su eventual retirada supondría un golpe financiero y político para el organismo, que actualmente atraviesa un proceso de expansión hacia economías emergentes. Mientras tanto, el pulso entre Washington y sus socios europeos añade tensión a un debate global cada vez más polarizado sobre el futuro de la energía.

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