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Hechos de la semana en inmigración: la crueldad sigue siendo el norte de la política migratoria de Trump

La deportación de un bebé es ejemplo del plan migratorio de Trump, así como bloqueo de vivienda para familias mixtas, revisa los hechos más destacados

ICE deportó a un bebé enfermo, junto a su familia, con apenas uno dólares en el bolsillo.

ICE deportó a un bebé enfermo, junto a su familia, con apenas uno dólares en el bolsillo. Crédito: Eric Gay / Archivo | AP

Con índices abismales de aprobación, especialmente en el tema migratorio, el presidente Donald Trump cree que retirando algunos agentes de Minnesota puede “suavizar” la imagen nefasta que se han creado a pulso, pero luego deciden deportar a México a un bebé de dos meses y con bronquitis en otra prueba más de que la crueldad es el norte de la política migratoria de esta administración.

Juan Nicolás fue deportado a México junto a sus padres y su hermana. Los dejaron en la frontera con los $190 dólares que tenían en la comisaría del centro de detención de Dilley, en Texas. Aunque fue evaluado en una institución médica, el gobierno federal decidió deportarlo tras una estancia en el dudosamente célebre centro migratorio sobre el cual penden denuncias de abuso de inmigrantes, incluidos los niños que alberga, aproximadamente 400 menores.

La Opinión reportó que “durante su permanencia en el centro de detención, el menor habría estado “constantemente enfermo”, con vómitos y dificultades respiratorias”.

ProPublica reportó que Dilley, operado por la empresa privada de prisiones CoreCivic, “abrió por primera vez durante la administración de Obama para albergar una oleada de familias que cruzaban la frontera. El expresidente Joe Biden dejó de detener a las familias allí en 2021, con el argumento de que Estados Unidos no debía dedicarse a detener niños. Pero poco después de regresar al cargo por segunda vez, el presidente Donald Trump reanudó la detención de familias como parte de su campaña de deportaciones masivas”.

“Deportar innecesariamente a un bebé enfermo y a toda su familia es atroz. Mi equipo y yo estamos en contacto con la familia de Juan. Estamos totalmente enfocados en localizarlos, hacer que ICE rinda cuentas por esta acción monstruosa, exigir detalles específicos sobre su paradero y bienestar, y garantizar su seguridad”, afirmó el congresista demócrata de Texas, Joaquín Castro.

Otra muestra de crueldad para reducir la inmigración autorizada

La prensa reportó que un nuevo memorando de USCIS obliga a los refugiados a obtener una tarjeta de residencia (green card) en un año o de lo contrario deberán presentarse voluntariamente ante las oficinas de la agencia o serán detenidos.

La Radio Pública Nacional (NPR) citó a Beth Oppenheim, directora ejecutiva de HIAS, que ayuda a los refugiados en su proceso de reasentamiento: “Esta política es un esfuerzo transparente por detener y, potencialmente, deportar a miles de personas que se encuentran legalmente en este país, personas que el propio gobierno de los Estados Unidos acogió tras años de rigurosos controles. Se les prometió seguridad y la oportunidad de reconstruir sus vidas. En cambio, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ahora los amenaza con el arresto y la detención indefinida”.

La cruzada antiimigrante de Trump no se limita a perseguir indocumentados sino a aquellos que arribaron de forma autorizada ya sea como asilados, como refugiados o si al estar aquí pudieron beneficiarse de programas como el Estatus de Protección Temporal (TPS). El objetivo es reducir la inmigración autorizada. Por eso fijó un tope de apenas 7,500 refugiados en el año fiscal 2025.

Y por eso canceló el TPS para 72,000 hondureños y 4,000 nicaragüenses que tenían protección de la deportación y permisos de trabajo desde 1999. Canceló el parole humanitario para medio millón de cubanos, haitianos, nicaragüenses y venezolanos; y el TPS para 348,000 venezolanos y 521,000 haitianos, por nombrar algunos.

Se trata de inmigrantes documentados que Trump quiere convertir en indocumentados para que se autodeporten o para detenerlos y deportarlos y poder llegar a su objetivo de remover a un millón de inmigrantes anualmente, aunque la resistencia comunitaria, de activistas, grupos legales y fallos en cortes han impedido que el gobierno logre ese objetivo.

Trump también quiere quitar ayuda de vivienda a familias mixtas

La Agencia Reuters reportó que “el gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tomó el jueves medidas para poner fin ‌a las ayudas federales para la vivienda destinadas a hogares ‌con estatus migratorio mixto, con el fin de impedir que los migrantes no elegibles se beneficien de estos fondos”.

La nota agregó que “el director del National Housing Law Project, Shamus ‌Roller, condenó la medida, que dijo implicaría el desalojo de decenas de miles de familias con estatus migratorio mixto de las viviendas del HUD y pondría en riesgo a muchos otros inquilinos que reciben ayuda federal”.

La política migratoria extremista rechazada por los estadounidenses

Un nuevo sondeo de Reuters/Ipsos encontró que solo el 38% de los encuestados cree que Trump está haciendo un buen trabajo en inmigración, comparado con el 50% que aprobaba su gestión cuando asumió el cargo en enero de 2025.

La muerte a tiros de dos ciudadanos estadounidenses a manos de agentes de ICE en Minneapolis y las imágenes de agentes enmascarados y sin identificar golpeando, deteniendo y arrestando incluso a ciudadanos víctimas de perfil racial ha erosionado el apoyo a Trump quien hace unos días dijo que había que “suavizar” el tema migratorio aunque no supone un cambio de estrategia.

Cita de la semana:

“Yo tengo amigos, escuela y familia aquí en Estados Unidos. Hasta hoy, no sé qué es lo que hicimos mal para que nos tengan presos. Ahora siento que jamás voy a salir yo de aquí. Solo les pido que no se olviden de nosotros”, dijo a ProPublica Gustavo Santiago, de 13 años de edad, uno de los cientos de niños detenidos en el centro migratorio de Dilley, Texas.

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