‘Invertir en el personal farmacéutico es invertir en la seguridad de los pacientes’
Farmacéuticos de supermercados expresan sus preocupaciones sobre la falta de trabajadores
Los farmacéuticos detallan las deficiencias en el trabajo por la falta de personal. Crédito: Janette Villafana | Impremedia
Alrededor de 20 farmacéuticos, pacientes y líderes sindicales se manifestaron frente a un supermercado Ralphs en Koreatown para dar a conocer los resultados de una encuesta reciente que revela el exceso de trabajo y el estrés al que están sometidos los empleados, así como los errores que estas condiciones pueden provocar y que podrían afectar a la comunidad.
El sondeo fue realizado a 118 pacientes de farmacias de supermercados sobre los tiempos de espera, las condiciones del servicio y la seguridad de los medicamentos.
Los farmacéuticos de Ralphs, Vons, Albertsons y Pavilions, representados por el sindicato United Food and Commercial Workers (UFCW), enfatizaron que la encuesta detalla la falta constante de personal y el aumento del volumen acumulado de recetas en sus tiendas, entre otros inconvenientes.
Incluso, la encuesta reveló que los pacientes describieron a los farmacéuticos como personas agobiadas, con escasez de personal y que tenían que hacer varios trabajos al mismo tiempo.
“Cada receta es importante, cada paciente es importante, pero cuando tienes que hacer malabarismos con los teléfonos, las vacunas, los rechazos de las aseguradoras y una fila de pacientes que no deja de crecer, la presión se vuelve intensa”, dijo Craig Chally, farmacéutico en una tienda Vons en Thousand Oaks. “Nos tomamos muy en serio nuestra responsabilidad, pero la carga de trabajo actual es insostenible; los pacientes lo ven. No se trata de comodidad, se trata de seguridad”.

La manifestación del lunes llega en un momento en el que los farmacéuticos de supermercados están negociando un nuevo contrato que esperan resuelva los problemas detectados en la encuesta.
Algunos de ellos son: casi seis de cada diez pacientes de farmacias de supermercados (casi el 59 %) afirmaron que las esperas han aumentado en los últimos cuatro años. Con la mitad de pacientes, afirmando, esperando 20 minutos o más para ser atendidos. Y uno de cada nueve pacientes afirmó haber sufrido un error en la medicación que recibió.
“No contar con el personal necesario significa estar sobrecargado de trabajo, agotado y, al final, eso pasará factura y existe un riesgo evidente de cometer errores con las recetas”, dijo José Pérez, presidente de UFCW 324.
Mary Stancavage, paciente de la farmacia Pavilions en Burbank, dijo que su esposo es el que ha tenido más problemas de salud, incluso ha sobrevivido el cáncer varias veces. Subrayó que para ellos los retrasos pueden tener graves consecuencias porque dependen de los medicamentos.
“Sus medicamentos son vitales no solo para su salud, sino también para su supervivencia, mientras que las preocupaciones sobre la seguridad y la precisión de sus recetas solo le añaden estrés”, afirmó Mary. “Hace un par de semanas tuvo algunas dificultades y le recetaron un nuevo medicamento, pero tuvo que esperar demasiado tiempo”.
Empleados que se manifestaron ese día expresaron que hay turnos en los que tienen que trabajar 12 horas, muchas veces sin ayuda extra. Cuando se les preguntó ¿cuántas personas suelen trabajar en un turno?, dijeron que a veces solo una persona se encarga de todo.
Y con el cierre de la farmacia Rite Aid al lado de Ralph’s, el número de pacientes y recetas de medicamento solo han aumentado. La farmacia de Ralph’s pasó de 100 a 500 recetas al día, dijo Kathy Finn, presidenta de UFCW 770.
“Cuando la dotación de personal no se ajusta a la carga de trabajo, esto afecta a la seguridad de los pacientes”, dijo Angie Ayala, técnica farmacéutica en la Ralphs de Pasadena.
“Las personas que acuden a nuestras farmacias, muchas de ellas mayores, familias y algunas con enfermedades crónicas, confían en nosotros y merecen toda nuestra atención, sin interacciones apresuradas”.
Según el sindicato, los farmacéuticos han estado negociando desde enero y buscan estándares de personal más estrictos y aumentos salariales para retener a los trabajadores con experiencia. Tienen pendiente una junta en marzo 20 en donde esperan que se resuelvan los problemas, para ellos y sus pacientes.
“Invertir en el personal farmacéutico es invertir en la seguridad de los pacientes”, dijo Chally. “Nuestras comunidades merecen farmacias en las que tengamos tiempo para comprobar las recetas dos veces, asesorar adecuadamente a los pacientes y atenderlos sin prisas”.