Rodearte de personas tóxicas puede acortar tu esperanza de vida
Investigadores de diversas universidades de Estados Unidos llevaron a cabo un análisis sobre el impacto de los "hasslers" en la salud y la mortalidad
Relación tóxica, personas frustradas o alteradas en una discusión. Crédito: PeopleImages | Shutterstock
Un nuevo estudio publicado en la revista de las Actas de la Academia Nacional de Ciencias (PNAS, por sus siglas en inglés) ha revelado que las relaciones sociales negativas, particularmente aquellas con individuos problemáticos, pueden acelerar el proceso de envejecimiento biológico.
Para este estudio, investigadores de diversas universidades de Estados Unidos llevaron a cabo un análisis sobre el impacto de los “hasslers” (personas tóxicas, molestosas o negativas) en la salud y la mortalidad.
La investigación, que incluyó a más de 2,000 participantes en Indiana, encontró que el 30% de los encuestados tenía un “hassler” en su red social. Aquellos que reportaron estas relaciones negativas mostraron un aumento del 1.5% en el ritmo de envejecimiento por cada “hassler” adicional, así como mayores niveles de inflamación y deterioro de la salud mental.
“Estamos rodeados de personas que nos complican la vida y nos causan problemas”, señaló a Fox News Digital Byungkyu Lee, coautor del estudio y miembro del Departamento de Sociología de la Universidad de Nueva York.
“Hemos descubierto que no solo son estresantes, sino que están asociadas con una aceleración medible del envejecimiento biológico a nivel molecular, junto con una mayor inflamación, depresión, ansiedad y
una mayor carga de enfermedades crónicas”, afirma el investigador.
Diferentes influencias de los “tóxicos”
Los investigadores observaron que los lazos familiares y no familiares tienen un efecto negativo más significativo en la salud en comparación con las relaciones con cónyuges. Esto se debe a que los “hasslers” relacionados biológicamente, por la cercanía y tener “afinidad de sangre”, son considerados más difíciles de evitar y se convierten en factor de “estrés crónico más fuerte”.
El estudio sugiere que reducir la exposición a personas que generan estrés o conflicto podría mejorar la salud. Sin embargo, esto no siempre es factible. Los investigadores proponen programas comunitarios que fomenten redes sociales más saludables como una posible solución.
Es importante señalar que los hallazgos del estudio son asociaciones y no pruebas definitivas sobre la relación entre las relaciones tóxicas y el envejecimiento. Las limitaciones del estudio incluyen el uso de una muestra única y la posible subjetividad de los datos autoinformados.
Signos de que una persona es “hassler”
Un “hassler” es básicamente alguien que te complica la vida, genera problemas y desgaste constante, más que apoyo o bienestar. Signos clave de que alguien es un “hassler”
- Siempre hay drama alrededor de esa persona: conflictos, malentendidos, peleas o “novelas” que estallan con frecuencia cuando está involucrada.
- Te vas sintiendo drenado/a después de verla, con cansancio emocional, ansiedad o mal cuerpo, aunque “no haya pasado nada grave”.
- La relación es muy desigual: tú escuchas, ayudas, cedes y sostienes; esa persona rara vez está disponible cuando tú necesitas algo.
- Usa la culpa o la manipulación para conseguir lo que quiere: te hace sentir mala persona si dices que no, exagera su sufrimiento o hace gaslighting para que dudes de ti.
- Critica mucho y aporta poco: comentarios hirientes, condescendientes o descalificadores, a veces disfrazados de “broma” o “sinceridad”.
- Se victimiza y nunca asume responsabilidad: todo es culpa de otros, del mundo, de ti; repite el mismo patrón en distintas relaciones.
- Quiere controlarlo todo: con quién sales, cómo organizas tu tiempo, tus decisiones; se molesta si no haces las cosas “a su manera”.
- Solo aparece cuando le conviene: se acuerda de ti cuando necesita favores, dinero, contactos o apoyo emocional, pero desaparece cuando tú estás mal.
- Te hace dudar de tu valor o de tu percepción: minimiza tus logros, te hace sentir “demasiado sensible” o “exagerado/a” cuando marcas límites.
Una forma rápida de evaluarlo
Hazte estas preguntas y responde con sinceridad pensando en esa persona:
- ¿Me siento mejor o peor conmigo mismo/a después de pasar tiempo con esta persona?
- ¿La relación me aporta paz o me genera tensión y anticipación de problemas?
- ¿Hay reciprocidad real o siempre soy yo quien cede?
- Si dejara de esforzarme, ¿la relación se sostendría sola?
Si la mayoría de respuestas se inclinan hacia “me desgasta”, “me complica” y “no es recíproco”, es muy probable que en tu vida tengas un “hassler” cerca.
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