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La autoexigencia extrema conduce a la frustración y la ansiedad

Se recomienda trabajar la flexibilidad cognitiva y aceptar la imperfección para facilitar la regulación emocional

La autoexigencia extrema conduce a la frustración y la ansiedad

Hombre de negocios muestra evidentes signos de ansiedad laboral. Crédito: Ushuaia studio | Shutterstock

La psicóloga y experta en regulación emocional Ángela Fernández identifica la autoexigencia extrema como un rasgo común en individuos con ansiedad. Esta tendencia al perfeccionismo puede generar frustración y bajos niveles de satisfacción, afectando el bienestar emocional.

La especialista propone trabajar la flexibilidad cognitiva y aceptar la imperfección para facilitar la regulación emocional.

Fernández señala que el exceso de amabilidad y la tendencia a complacer a los demás pueden provocar desgaste emocional y aumentar la ansiedad. Aprender a establecer límites es fundamental para priorizar el bienestar personal y mantener un equilibrio emocional.

@angelaprs.psicologia

Te explico 3 rasgos de personalidad comunes que comparten las personas con ansiedad. Conocernos es clave para poder regular nuestras emociones sin frustrarnos ni forzarnos demasiado ❤️‍🩹. ¿Te suena algún rasgo? 🙆🏻‍♀️ #fy #foryou #psicologa #saludmental #desarrollopersonal #bienestar #bienestar #emociones #psicologia #ansiedad #personalidad

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Neuroticismo y reactivación emocional

La alta puntuación en neuroticismo es otro rasgo recurrente en personas con ansiedad, caracterizada por una mayor reactividad emocional y nerviosismo.

Estos individuos suelen estar en un estado de alerta constante, lo que puede afectar su calidad de vida. Fernández subraya que esta sensibilidad no es un signo de debilidad, sino una característica de su personalidad.

Manejo de la ansiedad

La experta aconseja incorporar actividades que fomenten la calma y la serenidad en la rutina diaria.

Estas prácticas son esenciales para ayudar a las personas a gestionar sus emociones y reducir la ansiedad. Reconocer y entender estos rasgos puede ser el primer paso hacia una mejor regulación emocional.

La flexibilidad cognitiva se puede fomentar con técnicas prácticas que ayudan a adaptarse a cambios bajo presión autoimpuesta, reduciendo la rigidez mental. Estas estrategias son especialmente útiles en contextos de alta autoexigencia, donde el estrés puede bloquear la adaptabilidad.

Cambiar rutinas diarias. Alterar hábitos cotidianos obliga a la mente a desactivar el “piloto automático” y explorar nuevas vías, ideal para combatir la rigidez en momentos de perfeccionismo. Por ejemplo, cepíllate los dientes con la mano no dominante o varía tu ruta al trabajo; esto activa circuitos cerebrales de adaptación sin generar más presión.

Practicar mindfulness y respiración. Ejercicios de atención plena antes de reaccionar al estrés reducen respuestas instintivas y promueven la asertividad, clave en situaciones autoexigentes. Dedica 5 minutos diarios a observar tus pensamientos sin juzgarlos, lo que mejora la conciencia presente y la apertura mental.

Resolver problemas con restricciones. Plantea un desafío habitual (como organizar una tarea), pero con límites artificiales, como no usar ciertos recursos; esto entrena el pensamiento lateral y la tolerancia a la frustración. Bajar la autoexigencia ayuda a ver múltiples soluciones en lugar de obsesionarse con la “perfecta”.

Cuestionar perspectivas. Reescribe una situación estresante desde el punto de vista de otra persona o asigna roles opuestos en un debate mental contigo mismo. Fomenta la metacognición preguntándote: “¿Qué aprendí al cambiar de enfoque?”, reduciendo la fijación en un solo resultado.

Introducir retos pequeños. Desafía la zona de confort con actividades nuevas y de bajo riesgo, como armar un rompecabezas o aprender una habilidad breve, para construir resiliencia cognitiva. En alta autoexigencia, evita patrones rígidos y potencia la creatividad sin autocastigo.

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