DOJ busca detener nuevamente al niño Liam Conejo y a su padre; apela la orden que los liberó
El recurso legal abre la puerta a que ambos puedan ser nuevamente puestos bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE)
Fotografía cedida por Columbia Heights Public Schools, que muestra al niño Liam Conejo Ramos siendo detenido por agentes de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Mineápolis (EE.UU.). Crédito: Columbia Heights Public Schools | EFE
El futuro del pequeño Liam Conejo Ramos, el niño de cinco años cuya imagen con un gorro azul de conejo y una mochila de Spiderman conmovió a la nación, vuelve a pender de un hilo.
El Departamento de Justicia (DOJ) presentó formalmente un recurso de apelación ante el Tribunal de Apelaciones del Quinto Circuito para impugnar el fallo que permitió la liberación del menor y de su padre, Adrián Conejo Arias, de un centro de detención en Texas, quienes habían sido capturados por autoridades migratorias en Estados Unidos.
El recurso legal abre la puerta a que ambos puedan ser nuevamente puestos bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). En este caso, que ha generado amplia atención pública, el gobierno busca revertir el fallo emitido en enero por el juez federal Fred Biery, quien ordenó la liberación de padre e hijo tras considerar que su detención violó derechos constitucionales.
Según documentos judiciales, la apelación no solo cuestiona la liberación, sino también las conclusiones legales que sustentaron la decisión. De prosperar el recurso, la familia podría enfrentar nuevamente un proceso de detención migratoria mientras continúa su disputa legal.
Un caso que desató indignación nacional
El caso de Liam se convirtió en un símbolo de la brutalidad de la “Operación Metro Surge” en Minnesota. El 20 de enero, agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) interceptaron al padre y al hijo cuando regresaban de la guardería. El operativo generó una ola de indignación tras reportes de que los agentes utilizaron al niño como “cebo” para intentar que su madre, quien se encuentra embarazada, abriera la puerta de la vivienda.
La imagen del menor, con un gorro azul de conejo y una mochila de Spider-Man, rodeado de agentes, se viralizó rápidamente y se convirtió en símbolo del impacto de las políticas migratorias en menores de edad.
El juez Biery, en su fallo inicial, no escatimó críticas hacia el sistema, afirmando que la detención fue parte de una “mal concebida e incompetente búsqueda gubernamental de cuotas diarias de deportación, incluso si ello implica traumatizar a los niños”. No obstante, para el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), el caso es una cuestión de “estado de derecho”.
Organizaciones comunitarias y autoridades escolares expresaron preocupación por el efecto emocional del arresto. El director de la escuela primaria a la que asiste el niño señaló que su ausencia generó preguntas entre sus compañeros, evidenciando la dificultad de explicar este tipo de acciones a niños pequeños.
Batalla legal y temor a la deportación
Tras su liberación, Liam y su familia regresaron a Minnesota, donde el menor retomó sus actividades escolares. Sin embargo, su situación migratoria sigue siendo incierta. En marzo, un juez de inmigración rechazó su solicitud de asilo, argumentando que estaba incompleta, lo que deja a la familia en riesgo de deportación a Ecuador.
Los abogados de la familia han anunciado que apelarán esa decisión antes de la fecha límite establecida, mientras continúan denunciando las condiciones en las que ocurrió la detención. Según declaraciones del padre, la experiencia ha tenido un impacto emocional significativo en sus hijos, quienes actualmente reciben terapia.
Por su parte, el Departamento de Seguridad Nacional afirmó que tanto el padre como el menor recibieron el debido proceso y cuentan con una orden final de expulsión emitida en febrero. La administración federal ha reiterado su postura de aplicar las leyes migratorias vigentes, incluyendo la detención y deportación de personas sin estatus legal.
La lucha de los Conejo Ramos es ahora en dos frentes: la apelación del gobierno para volver a detenerlos y la reciente negativa de asilo que los deja a un paso de ser enviados de regreso a Ecuador. Sus defensores legales tienen hasta el 7 de abril para apelar la orden de deportación, argumentando que el retorno a su país de origen pondría en riesgo el futuro de Liam y de su hermano Tadeo, de 13 años.
Por ahora, Liam solo usa su icónico gorro azul dentro de casa; su padre prefiere que en la calle pase inadvertido para evitar que el miedo, que nuevamente toca a su puerta en forma de documentos legales, se convierta otra vez en una realidad tras las rejas.
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