window._taboola = window._taboola || []; var taboola_id = 'mycodeimpremedia-laopinion'; _taboola.push({article:'auto'}); !function (e, f, u, i) { if (!document.getElementById(i)){ e.async = 1; e.src = u; e.id = i; f.parentNode.insertBefore(e, f); } }(document.createElement('script'), document.getElementsByTagName('script')[0], '//cdn.taboola.com/libtrc/'+ taboola_id +'/loader.js', 'tb_loader_script'); if(window.performance && typeof window.performance.mark == 'function') {window.performance.mark('tbl_ic');}

Jóvenes estudiantes de Los Ángeles quieren y buscan un mundo mejor

Cientos de alumnos de 13 escuelas acuden a la segunda ‘Cumbre Juvenil’ anual para cultivar habilidades de liderazgo y de servicio en Skid Row

Alianny Fuentes (i) y sus amigas Janaeh Cuevas, Eugenia Laguna y Andrea López.

Alianny Fuentes (i) y sus amigas Janaeh Cuevas, Eugenia Laguna y Andrea López. Crédito: Jorge Macías | Impremedia

El rostro de Astrid Granciano, estudiante de Alliance Marc and Eva Stern Math and Science School (Stern MASS) de Los Ángeles, refleja alegría y positivismo. Ella es uno de los aproximadamente 800 estudiantes que participaron en la cumbre anual de la bondad de la organización Kindness is Free, en el City Market Social House de la calle San Pedro.

“Siento que soy muy amable con la demás gente”, dijo la chica de 15 años. Mis padres me enseñaron a ser así, a ser amable y no grosera con nadie”.

Astrid y los demás estudiantes de 13 escuelas, desde el sexto grado hasta el colegio, participaron en actividades motivacionales de liderazgo y armaron bolsas con distintos artículos de primera necesidad para las personas sin vivienda de Los Ángeles.

Igual que todos, la aspirante a estudios de criminología trata de inspirar a los jóvenes a hacer una diferencia en su comunidad.

“Creo que en el mundo hay más gente buena que mala”, dijo. “Pero, quienes son malos, de alguna manera afectan a los demás”.

De esa misma forma piensa Maximiliano Aguilar (Maxi), un joven de 17 años, alumno de Bishop Mora Salesian High School

Jóvenes latinos quieren cambiar el mundo a través de la bondad y la amabilidad.
Crédito: Jorge Macías | Impremedia

“Soy una persona que le gusta ayudar a la gente. Me gusta interactuar con los demás, para que todos escuchen que tienen una voz y pueden vivir en paz”.

“Maxi” reconoce que, en el mundo que le ha tocado vivir hay muchas personas que no entienden a los demás, son racistas y los discriminan.

“En mi pensamiento, creo que eso se puede acabar hablando con cada uno”, analizó. “No puedes pelear fuego con fuego; es mejor que hables con alguien para que todos entiendan qué es lo que no gusta de una persona”.

Tanto Maximiliano como Astrid, consideran que el trato a los inmigrantes en Estados Unidos no es justo.

“Pienso que está muy mal que traten así a los inmigrantes; ellos, como mis padres, vinieron a este país para ofrecernos una mejor vida a nosotros”, comentó Astrid. “Deberían apoyarlos con amor, bondad y respeto”.

“Obviamente no hay un trato justo con las personas”, añadió “Maxi”. “Lo que están haciendo no me gusta; creo que los inmigrantes están trabajando duro, construyendo casas o trabajando fuerte para hacer algo por su familia…si yo pudiera, les ayudaría a agarrar los papeles propiamente y me enfocaría en todos, en la humanidad de las personas”.

Se expanden en el país

Josué Arias, director de la organización Kindness is Free, declaró a La Opinión que su misión es promover que los niños sean bondadosos y respetables, colaborando con varios programas y colaborantes, incluyendo Brian Williams del programa Think Kindness, quien participó en el eventoy es cinturón negro de cuarto grado en artes marciales que se autodenomina “Ninja de la Bondad”.

“Nuestra fundadora Lori Milgard y nuestro CEO JR Dzubak comenzaron este programa para inspirar a los muchachos para que sean bondadosos como una forma de detener el acoso escolar”, dijo Arias. “Sabemos que ese es un gran problema en las escuelas y en nuestro currículum tenemos programas para poder inspirar y educar a los muchachos para que para que no acosen los unos a los otros”.

Astrid Granciano y “Maxi” Aguilar son ejemplos de amabilidad en sus escuelas.
Crédito: Jorge Macías | Impremedia

Si bien Internet es todavía joven, existen nuevos términos en el lenguaje como “ciberacoso”, “resiliencia digital” y “bullycide”, que describe a aquellas personas que se han quitado la vida como consecuencia de conductas de acoso.

Datos del Cyberbullying Research Center (Centro de Investigación sobre el Ciberacoso) revelan que el 34 por ciento de los estudiantes de entre 12 y 17 años en los Estados Unidos han sido víctimas de ciberacoso, es decir, aproximadamente uno de cada cuatro estudiantes. Es más, el 20 por ciento de los suicidios de adolescentes y adultos jóvenes estadounidenses guardan relación con problemas derivados del acoso.

Suicidios entre jóvenes

Los 10 primeros estados con mayor prevalencia de suicidios entre personas de 10 a 24 años, por diversas causas, incluidos el acoso escolar y acoso cibernético son: New Hampshire, Oregon, Georgia, Missouri, Oklahoma, Michigan, Washington, Massachusetts, Kansas e Indiana. California ocupa el lugar 37, según un análisis del Centro Nacional de Estadísticas de Salud dependiente de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades  (CDC).

Tras haber iniciado con un programa local sobre la bondad, Think Kindness se ha esparcido a diversos distritos escolares de California y otros estados, incluyendo Nevada, Connecticut, Florida, Texas, Utah.

“Tenemos involucrados a más de 300,000 niños que han tomado la promesa de ser bondadosos”, dijo Josué Arias. “Estamos en un punto de explosión porque sabemos que la bondad es necesaria y es un mensaje necesario que debemos dejar como legado”.

El programa busca prevenir el acoso escolar a través de currículos educativos. Hoy, el programa incluye a más de 300,000 niños en California y en otros estados como Florida, Texas y Utah.

Actualmente, más de 800 niños de 13 escuelas, desde el sexto grado hasta el colegio, participan en actividades como armar bolsas para los homeless en Los Ángeles, con el objetivo de inspirar a los jóvenes a hacer una diferencia en su comunidad.

Dos niñas con conciencia

Alianny Fuentes de 13 años y Natalie Salgado de 17 quieren hacer la diferencia en sus vidas y la comunidad.

Alianny, estudiante del séptimo grado en la Extera Second Street Middle School, manifestó que ser amable le ha traído buenas amigas y una excelente relación con sus padres, hermanos y amigos.

“Siempre tienes que ser amable con ellos, porque algunas personas pueden ser crueles, y si actúan con crueldad, es probable que estén sufriendo”, declaró la pequeña. “Si yo viera que alguien está acosando a otra persona le diría que pare y que sea amable”.

“¿Qué es lo que hace la gente? ¡Acosar! ¿Qué crees que hacen? Ponerles apodos, tratarlos mal, avergonzarlos por su físico. Eso no está bien”, añadió. 

Pero ¿por qué crees que ocurre?

“Probablemente sea porque alguien los trató mal a ellos primero y ahora quieren tratar mal a la otra persona; tienen los sentimientos heridos…, y se sienten perdidos”.

Por su parte, Natalie Salgado expuso que es amable “porque dejo que mi personalidad se exprese libremente. También me dicen que soy amable porque me aseguro de que todo el mundo se sienta incluido y de que nadie se sienta marginado”.

Para ella, alumna de Roosevelt High School, en el este de Los Ángeles, el beneficio de ser amable y bondadosa, en lugar de ser una acosadora en la escuela le trae como beneficio poder hacer más amigos, ser extrovertida y sentirte bien consigo misma.

“Si eres un acosador, es obvio que no habrá mucha gente dispuesta a ayudarte cuando necesites ayuda. No tendrás a nadie que te cubra las espaldas cuando lo necesites”, subraya.

Un mundo mejor

“Hoy haré el mundo mejor de lo que hice ayer” fue el mensaje final de Brian Williams, cofundador de Think Kindness (Piensa en la bondad) y que resonó fuerte en el corazón y la mente de cientos de estudiantes de Los Ángeles.

“Hoy vamos a hacer algo que nos permita irnos a la cama esta noche pensando que hemos marcado la diferencia. Puede que no sea algo grande; tal vez sea algo pequeño”, dijo. “Lo más probable es que sea algo totalmente gratuito”.

El objetivo de Willliams era que los chicos encontraran la palabra importante que puede cambiar vidas propias y la de los demás con el simple acto de decir: “Hola”.

Digan todos: ” ¡Hola!”. Depende de nosotros pasar a la acción; pero, para lograrlo, necesitaremos desarrollar algunas habilidades. La primera habilidad es esta: digan todos en voz alta: “¡Ser valientes!”.

Esto exigió que los jóvenes se pusieran de pie y actuaran.

Y la última habilidad: “¡Ser amables!”. Esto implica no solo ver las oportunidades, sino también atreverse a salir de una zona de confort.

Antes, Brian Williams describió una serie de actos de bondad que fueron gratuitos, incluyendo un llamado a la gente para que donara zapatos tenis para los niños necesitados.

Un ejemplo fue que, a través de Think Kindness se recolectaron 10,000 pares de zapatos tenis, cuando la meta inicial era de 5,000 y los entregaron a niños de Kenya, en el continente africano.

En aquella nación, un chico llamado Peter no tenía zapatos. Era un niño huérfano. Aquel detalle le impedía ser registrado en la escuela.

Pero con los zapatos, Peter corrió una milla en tres minutos y 58 segundos. Todo un récord. Solamente cuatro estudiantes de secundaria de Estados Unidos habían recorrido esa distancia en cuatro minutos.

Cuando Brian Williams dio a conocer la noticia, funcionarios gubernamentales pidieron ver a Peter. Él pensó que estaba en problemas. Fue a la oficina del director, cabeza abajo y aquellos señores le extendieron un sobre que contenía dos documentos importantes: un pasaporte y una carta de invitación para que se uniera al equipo olímpico de Kenia.

“Peter pasó de un orfanato al escenario de la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Beijing (1988)”.

Aparte del abanderado que llevaba algo en sus manos, un joven del equipo llevaba en sus manos sus zapatillas de la suerte.

“No tengo ni idea de quién donó esas zapatillas. No tengo ni idea de dónde salieron. Salieron de un armario de alguien. Esa es la parte más increíble de esta historia”, dijo Williams. “Esa persona desconocida que el que regaló los zapatos tenis solo quiso realizar un simple acto de bondad”.

“Esas zapatillas terminaron en los pies de Peter. Y al llegar a sus pies, le permitieron ir a la escuela. Le permitieron ir a los Juegos Olímpicos”.

Mientras Williams dictaba su conferencia, Peter se encontraba en Ghana, recorriendo todo el continente africano, mostrando sus zapatillas y recordándoles a los niños que nunca renuncien a sus sueños”.

Brian Williams piensa que, cuando alguien realiza un acto de bondad, genera una onda expansiva en el mundo. No siempre se llega a ver hasta dónde llega esa onda.

“Simplemente debemos tener fe en que alcanzará a la persona indicada justo en el día en que más lo necesite. Nuestra labor como seres humanos consiste en generar tantas de esas ondas como nos sea posible”, enfatizó el conferencista.

“A veces, son las cosas más sencillas las que marcan la mayor diferencia”, dijo Williams, quien visitó a Peter en su habitación de la residencia estudiantil donde vive.

En una mesa vio una tarjeta de notas colocada justo en su espejo. En esa tarjeta decía lo siguiente: «Hoy haré que el mundo sea mejor de lo que fue ayer».

Peter lee esa frase todos los días.

Al instante, Brian Williams se sintió transportado al pasado. Recordó a aquel profesor universitario que intentó venderle la idea de que, para triunfar, se necesita dinero, contactos y recursos.

Sin embargo, él estaba en una habitación de residencia, junto a un huérfano que no tenía dinero, ni contactos, ni recursos, pero que aun así poseía la audacia de creer que podía cambiar el mundo.

Por ello, invitó a los aproximadamente 800 estudiantes a decir con plena convicción: “Hoy haré que el mundo sea mejor de lo que fue ayer”.

Una jueza impide a Trump recortar los fondos de la Universidad de California en Los Ángeles

El “precipicio demográfico” que enfrenta EE.UU. por la escasez de jóvenes

En esta nota

estudiantes Los Angeles mundo
Contenido Patrocinado