Casa Blanca prevé crecimiento “sólido” en 2026, pero datos oficiales y analistas advierten lo contrario

La desaceleración previa a la guerra con Irán plantea dudas sobre si la economía estadounidense podrá alcanzar el ritmo optimista previsto por la Casa Blanca

Analistas dudan de efectos positivos duraderos al anuncio de negociaciones entre Washington y Teherán.

Analistas dudan de efectos positivos duraderos al anuncio de negociaciones entre Washington y Teherán. Crédito: Evan Vucci | AP

La Casa Blanca proyecta un panorama económico optimista para 2026, pese al impacto geopolítico de la guerra con Irán. Sin embargo, indicadores recientes y análisis independientes dibujan un escenario más moderado e incluso incierto.

El economista jefe del gobierno estadounidense, Kevin Hassett, aseguró que la economía de Estados Unidos mantendrá un crecimiento “sólido” de entre 4% y 5% en 2026. En entrevista con Fox Business, afirmó: “Creo que (la guerra) se trata de una distracción temporal que desaparecerá muy, muy rápidamente”.

Hassett sostuvo que incluso con el conflicto, iniciado el 28 de febrero con la participación de EE.UU. e Israel, la economía retomará su curso: “Retomaremos la senda para vivir uno de los mejores años de la historia”.

Además, señaló que la reacción positiva de los mercados tras un cese al fuego temporal con Irán confirmaría esta expectativa de recuperación.

Aunque los mercados reaccionaron positivamente al anuncio de negociaciones entre Washington y Teherán especialistas advierten que estos repuntes pueden ser temporales.

No obstante, cifras recientes del Buró de Análisis Económico (BEA) muestran una desaceleración clara. Según el organismo: “La economía estadounidense se expandió un 0.5% a ritmo anualizado en el último trimestre de 2025”.

Este dato contrasta fuertemente con el crecimiento del 4.4% registrado en el trimestre previo. En términos anuales, el PIB de 2025 creció 2.1%, por debajo del 2.8% alcanzado en 2024.

La caída en el ritmo de expansión sugiere que la economía ya enfrentaba una desaceleración antes de que el conflicto con Irán impactara los mercados energéticos y las cadenas de suministro.

En ese sentido, distintos analistas advierten que el conflicto en Medio Oriente ha puesto presión sobre rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz, clave para el flujo global de petróleo y que cualquier interrupción prolongada podría elevar los precios energéticos y afectar la inflación.

Diversos organismos como el Fondo Monetario Internacional han señalado en reportes recientes que los riesgos geopolíticos son uno de los principales factores que podrían frenar el crecimiento global. En ese sentido, estimaciones externas ubican el crecimiento de EE.UU. en rangos más cercanos al 1.5%–2.5% para economías avanzadas en contextos de tensión internacional.

Sigue leyendo:

En esta nota

Donald Trump Irán
Contenido Patrocinado