Argentina por el bicampeonato tras épica remontada sobre Inglaterra
Goles de Fernández y Martínez en la recta final firman una espectacular voltereta para que Argentina derrote a Inglaterra 40 años después de la Mano de Dios
Lautaro Martínez remata de cabeza para anotar el 2-1 ante Inglaterra en el tiempo añadido de la semifinal y darle a Argentina el boleto a la final de la Copa del Mundo 2026. Crédito: Jeff Roberson | AP
ATLANTA – Cuarenta años después de la “Mano de Dios” y del “Gol del Siglo”, Argentina sigue siendo más que Inglaterra en una cancha de fútbol. Esta vez fueron la derecha de Enzo Fernández, la cabeza de Lautaro Martínez y, sobre todo, el corazón de un equipo furioso que se comió al rival.
Goles de Fernández a los 85′ y Martínez a lo 92′ voltearon el marcador para un 2-1 por fin libre de controversias arbitrales que envía a los campeones reinantes del fútbol a la final de Nueva York contra España. La ansiada “Finalissima”, el partido cancelado entre los monarcas de UEFA y Conmebol, se ha hecho realidad y será por el máximo trofeo.
Argentina lo hizo con su mejor actuación de este Mundial, asfixiando a los ingleses en su área, lo cual no era sencillo como había quedado claro en otros partidos, sobre todo aquella batalla en la Ciudad de México donde tuvieron inferioridad numérica.
La Albiceleste -que jugó de azul marino, igual que en el mencionado 2-1 del Mundial de 1986- fue paciente y creó muchas oportunidades. La anotación del triunfo, de manera notable, vino precedida de un tiro al poste y un preciso centro de derecha de Lionel Messi, que jugó muy bien para asegurarse de que le queda al menos un partido más de Copa del Mundo, una final contra la selección del país donde edificó su monstruosa carrera.
España dio una cátedra de fútbol en la semifinal del martes contra Francia y fue marcada para ser favorita en la final fuera Argentina o Inglaterra. Sin embargo, tras la demostración de los campeones reinantes en Atlanta, la percepción ahora podría ser distinta. ¿Puede alguien doblegar a esta selección inquebrantable? Está por verse.
Primer tiempo: empujones, reclamos y poco peligro
La primera mitad del juego dejó un saldo de mucha pelea, demasiados reclamos al árbitro estadounidense Ismail Elfath y ninguna oportunidad franca de gol.
Apenas a los 3 minutos se produjo el primer momento de tensión. Los argentinos se quejaron de una falta sobre Messi no cobrada y empezaron a repartir algunos empujones a manera de tratar de presionar al árbitro, pero también para mostrar que para ellos el partido era como una guerra, contrario a lo que su técnico Lionel Scaloni expresaba un día antes ante la narrativa añeja de que este partido tenía otro trasfondo.
La realidad es que los argentinos jugaron el partido con ese extra que les da enfrentar a Inglaterra. Y eso fue lo que posiblemente marcó la diferencia al final.
Messi apenas y tocó la pelota antes de la pausa de hidratación y su primera intervención interesante llegó hasta los 15 minutos en una combinación con Alexis Mac Allister. Argentina no hizo un solo tiro hasta los 38 minutos cuando el lejano disparo de Enzo Fernández se fue apenas por encima del arco.
Inglaterra intentó con transiciones rápidas, pero la defensa albiceleste se mostró aplicada, y tampoco generó acciones de peligro.
El árbitro Elfath permitió muchas faltas, pero amonestó a Elliot Anderson por los ingleses y a Lisandro Martínez, el central argentino, por una falta táctica para cortar un contraataque.
Inglaterra abre el marcador a su estilo
El otro defensa central de Argentina, Cristian Romero, también fue pintado de amarillo apenas a los 50 minutos por nueva falta para interrumpir un contragolpe de Jude Bellingham.
Cinco minutos después se abrió el marcador en Atlanta. Morgan Rogers recibió la pelota con facilidades por la banda derecha tras un rechace defensivo y envió un gran pase picado al área para que Anthony Gordon rematara de derecha con mucha calidad tras ganarle la espalda a Nahuel Molina.
Los aficionados ingleses celebraban uno de los mejores momentos de su selección en Copas del Mundo, aunque por poco cae el empate instantáneo de los argentinos. Giuliano Simeone entró al área y preparaba el disparo cuando Djed Spence realizó una magistral barrida.
Inglaterra, con la ventaja, se echó atrás para tratar de jugar al contragolpe, una de sus grandes virtudes. Argentina agarró la pelota y piso el último cuarto de la cancha. Era un choque entre la habilidad a balón de pie de los sudamericanos y la disciplina y fortaleza defensiva de los europeos.
Nico González, que entró de cambio luego del gol inglés, remató un gran pase de Messi a los 68 minutos, pero el arquero Jordan Pickford, de gran Copa del Mundo, se lanzó a su derecha para atajar con excelsitud y evitar el gol.
A los 76′ se volvió a salvar Inglaterra. Mac Allister remató de cabeza completamente solo en el área un centro de Rodrigo De Paul, que acababa de ingresar de cambio, y puso el balón en el poste antes de que fuera alejado de zona de peligro. Los aficionados argentinos, amplia mayoría en el estadio, no lo podían creer.
Golazo de Enzo Fernández para el empate
El premio llegó para Argentina a los 85′ y fue por un tiro de larga distancia de Enzo Fernández, quien ya había estado cerca en dos intentos. El derechazo fue con mucha colocación y efecto para vencer a un gran Pickford.
El estadio de Atlanta hizo explosión con el golazo de Fernández, cuando el tiempo empezaba a agotarse para los campeones reinantes. La anotación también les hizo justicia al partido que estaban ofreciendo ante una Inglaterra muy defensiva que, a diferencia del juego en México en la ronda de octavos de final, esta vez no pudo aguantar.
Sofocados, los ingleses ya no hilvanaban dos pases. Un tiro de MacAllister se fue al poste. La defensa no pudo despegar la pelota, ganada por Messi en la banda derecha. El astro envió un centro perfecto de derecha y Lautaro Martínez, que había ingresado en la segunda parte, se elevó entre dos zagueros para anotar de cabeza el gol de su vida a los 90+2.
Inglaterra fue noqueado con el 2-1 y no creó mayor peligro el resto de los minutos que fueron agregados. Sonó el silbatatazo y Argentina, esta vez sin marcaciones polémicas o revisiones incomprensibles del VAR, lo volvió a hacer: en las rondas de eliminación directa tiene dos volteretas trepidantes -ambas en Atlanta contra Egipto e Inglaterra- y dos batallas de tiempos extra que pudieron definir sobre Cabo Verde y Suiza.
El corazón del campeón, el peso de la camiseta y valdría agregar esta vez, el deseo ilimitado de vencer a Inglaterra.