Por elemental respeto a sus fans: Los Dodgers deben de cancelar su visita a la Casa Blanca
El equipo angelino no debe pasar por alto la ola de terror que desataron las redadas en el Sur de California
Vista exterior de la Casa Blanca. Crédito: Alex Brandon | AP
La anunciada visita de Los Angeles Dodgers a la Casa Blanca, programada a celebrarse el dia 23 de Julio, constituye una infamia y un crudo insulto a su fanaticada de origen latino y muy en especial a sus bases inmigrantes.
El equipo angelino no debe pasar por alto la ola de terror que desataron las redadas por parte de violentos agentes de ICE en el Sur de California desde junio del año pasado. No se puede olvidar el sin número de acciones nefastas que nuestra comunidad vivió y sufrió a manos de estos agentes no del orden sino del desorden.
Tan solo en el Sur de California, durante dichas redadas se cobraron las vidas de Jaime Alanis y de Roberto Carlos Gonzalez. El primero, trabajaba en un bodega de productos agrícolas en el Condado de Ventura (Glass House) mientras el Sr. Gonzalez perdió la vida en la Ciudad de Monrovia mientras intentaba huir de una redada migratoria que tuvo lugar en un Home Depot.
Desde que ocurrieron estos lamentables y mortales hechos, en lugar de moderar su accionar y cumplir con sus obligaciones en estricto apego a la ley, los agentes de ICE se han tornado cada vez mas violentos.
Utilizando sus armas reglamentarias, agentes de ICE han disparado contra presuntos indocumentados mas de 20 veces. Como consecuencia de esta violencia, hasta el día 14 de Julio 8 trabajadores indocumentados y 3 ciudadanos estadounidenses habían perdido la vida.
Tan solo en la última semana, murieron 4 trabajadores indocumentados 2 de ellos acribillados a balazos en los estados de Texas y Maine, otro tratando de escapar de ICE en la Florida y Jesús Manuel Arenas-Silva, un ciudadano venezolano de 45 años, mientras era trasladado de un centro de detención a un hospital en el estado de Georgia.
Pero esto no es todo. Desde que Donald Trump asumió su segundo mandato como Presidente de Estados Unidos, 53 trabajadores detenidos y encarcelados en centros de detención de inmigración también perdieron sus vidas.
Entre ciudadanos de EEUU y trabajadores indocumentados tenemos la cifra escalofriante de 63 personas quienes fueron baleados por agentes de ICE o estando bajo la custodia y responsabilidad del gobierno federal perdieron sus vidas.
Para nuestra comunidad así como para quienes creemos en la justicia este número no representa una abstracción sino un promedio de casi 4 vidas perdidas y arrebatadas por mes a nuestras comunidades y a cada una de las desafortunadas familias afectadas. Estas familias ahora se encuentras desconsoladas y destrozadas por la perdida de sus seres queridos y por el temerario atrevimiento de los muertos de arriesgarlo todo para venirse en busca del sueño americano a esta gran nación construida por inmigrantes de todo el mundo.
De ninguna manera deseo ni tan siquiera insinuar responsabilidad alguna al equipo de los Dodgers por el terror y muerte que el inquilino de la Casa Blanca desato en Los Angeles y otras grandes metropolis del país. No albergo el más mínino deseo de manchar, el buen nombre de la franquicia de los Dodgers.
Sin embargo, creo que Mark Walter quien es el dueño principal del consorcio que compro al equipo hace 12 años así como Irving “Magic” Johnson, el rostro público de los dueños del equipo, y la gran Billie Jean King entre otros, tienen la obligación de observar con rigor su responsabilidad corporativa hacia todos sus fans.
Según datos de expertos en la materia, los fanáticos latinos constituyen entre el 40 y un 50% de los fans que asisten al estadio. Después vienen los anglosajones quienes representan un 30 a un 40% mientras que las bases asiáticas y afroamericanas representan entre un 13 y un 8% respectivamente.
Este gran apoyo al equipo de los Dodgers entre toda esta increíble comunidad multiétnica y racial a impulsado al equipo no solo a ganar series mundiales, romper e implantar nuevos records de asistencia así como de ingresos por venta de boletos y por el aumento de patrocinadores sino que ademas el valor de la franquicia ahora se calcula en la asombrosa suma de $7.8 billones.
Cuando el equipo asistió en abril del año pasado a la Casa Blanca la campaña nacional de arrestos y deportaciones ordenada por el Presidente Donald Trump aun no adquiría las características de violencia, terror y muerte que ahora todos reconocemos pero no aceptamos.
Por estas razones, exigimos que los Dodgers de Los Ángeles —la franquicia de Jackie Robinson, quien desagregó el béisbol estadounidense—, un equipo que representa a una ciudad de inmigrantes, reconsideren su decisión previa y no asistan a la Casa Blanca.
Si los legendarios Roy Campanella, Jackie Robinson y Fernando Valenzuela pudieran resucitar no me cabe la menor duda de que le aconsejarían a Shohei Ohtani, Mookie Betts, Freddy Freeman, Andy Pages, y demás estrellas de los Dodgers asi como al mismísimo Dave Roberts (el manager del equipo) a abstenerse de profanar el valor incalculable asociado a sus nombres, memoria y reputación.
Un verdadero campeón, como lo son los Dodgers, no tienen la más mínima necesidad de asistir a lo que en los hechos constituirá ni más ni menos que una aprobación ceremonial de la supremacía blanca, la demolición de los derechos civiles y la amenaza inminente que este régimen fascista representa a la población del país.
Luis A. Carrillo en un reconocido abogado de los derechos civiles, y Juan Jose Gutiérrez es un miembro del Comité de Acción Social Autónomo (CASA-HGT) y el Coordinador de la Coalición Derechos Plenos Para Los Inmigrantes.
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