La retórica antiinmigrante se hizo realidad; ¿cómo responderán los votantes?
Aproximadamente 8 de cada 10 votantes independientes afirman que ICE ha hecho uso excesivo de la fuerza
Las operaciones de ICE han desatado críticas de estadounidenses. Crédito: Angelina Katsanis | AP
Varios desarrollos confirman que la política migratoria extrema de Donald Trump ha erosionado el apoyo de diversos sectores a su agenda y eso le da armas a los demócratas si las cartas son bien jugadas, y podría suponer malas noticias para los republicanos en las elecciones intermedias del 3 de noviembre.
USA Today reportó que “aproximadamente 8 de cada 10 votantes independientes afirman que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE. UU. (ICE) ha hecho uso excesivo de la fuerza en sus operaciones a nivel nacional, según una encuesta de YouGov, realizada a una muestra de 1,000 votantes a finales de julio. Se trata de un aumento notable con respecto a 2025, cuando los sondeos mostraban que los independientes estaban más divididos sobre este tema”.
Y esos votantes independientes son vitales en elecciones cerradas como las que se anticipan, y cuando el control del Congreso, especialmente de la Cámara Baja, está en juego.
Por ejemplo, un sondeo de AP-NORC concluyó que “Trump perdió más apoyo entre los independientes sin educación universitaria que entre los que sí la tenían, pasando del 48% durante el periodo electoral y previo a su presidencia, al 27% durante el periodo de la guerra con Irán”.
Las causas son conocidas, particularmente el alto costo de alimentos, vivienda, la guerra con Irán, y los excesos de la política migratoria. Sobre todo cuando las detenciones y deportaciones no solo tienen un efecto humanitario con la separación familiar, o la muerte de ciudadanos e inmigrantes a manos de ICE, sino que elimina empleados en sectores clave y eso supone alzas de precios y pérdida de negocios y empleos entre los estadounidenses, como documentó el nuevo reporte de America’s Voice.
En 2024 Trump prometió que sus políticas públicas reducirían los precios, pero ha ocurrido exactamente lo contrario con su guerra de tarifas, su guerra en Irán y su violenta política migratoria.
Porque no se puede reducir el precio de las viviendas si detienen y deportan a los empleados de la construcción. La mano de obra de los 170,000 salvadoreños que están a punto de perder su TPS, se concentra, por ejemplo, en la construcción. Tampoco se reducirán los precios de los alimentos si detienen y deportan a los trabajadores agrícolas.
“Cuanto más estrechemos la mano de obra, más aumentarán los precios de la vivienda”, le dijo a CNN Jim Tobin, presidente y director ejecutivo de la Asociación Nacional de Constructores de Viviendas (NAHB).
Y esa presión se está sintiendo en estados electoralmente importantes.
En Texas, según el reporte de America’s Voice, “en todo el Valle del Río Grande, ICE ha detenido a más de 9,100 personas, casi una quinta parte del total de detenciones de este tipo en todo el estado, y los puestos de trabajo en la construcción se redujeron un 5% en el tercer trimestre de 2025, lo que supone la mayor caída trimestral registrada en la región”. “Si seguimos por este camino, veremos cómo quiebran muchas empresas”, afirmó Ronnie Cavazos, presidente de la junta directiva de la Asociación de Constructores del Sur de Texas.
En Florida, el reporte de America’s Voice encontró que “en Orlando, los activistas estiman que algunos restaurantes perdieron aproximadamente el 40% de sus ingresos debido a que el personal renunció por miedo; en Homestead, los propietarios de viveros denunciaron retrasos en las entregas y la paralización de las operaciones, ya que los trabajadores se quedaron en casa”.
Y el Sur de Florida ha sido epicentro de detenciones y deportaciones de nacionales de países como Cuba, Venezuela, Honduras, Nicaragua y otros, familiares de ciudadanos que han apoyado a Trump pero que han vivido de primera mano el efecto de sus políticas migratorias.
El condado de Miami-Dade tiene la cifra más alta de deportaciones pendientes en todo el país, casi 138,000 hasta el 27 de julio. Además, es hogar de miles de los 350,000 haitianos que perdieron su TPS y con ello sus permisos de trabajo y su protección de la deportación. Y cuya ausencia se sentirá entre los que contrataban sus servicios, especialmente de cuidados a domicilio.
El Miami Herald escribió un editorial partiendo del lamento del dueño de un restaurante haitiano que votó por Trump y que ahora, con la cancelación del TPS, pierde empleados y clientes.
Y es que muchos pensaron que la retórica antiinmigrante de Trump no se haría realidad.
“Con la promesa de frenar la inmigración y la inflación gracias a su perspicacia empresarial, Trump se llevó este condado (Miami-Dade), tradicionalmente demócrata —algo inédito para un candidato presidencial republicano desde la década de 1980—. El sur de Florida está siendo ahora testigo de cómo son realmente las políticas de inmigración de Trump tras la revocación del TPS para haitianos y venezolanos. ¿Es esto realmente por lo que votó Miami?”, cuestiona el editorial.
La interrogante es qué ocurrirá el 3 de noviembre en las elecciones intermedias ahora que todos conocen las consecuencias de las políticas migratorias de Trump.