Problemas y retos por la diversidad

CINCINNATI, Ohio – “Me inicié colaborando con la organización Casa Amiga, del Condado de Clark, en la parte norte de Dayton y pude advertir como el 98% de los pobladores latinos provenían del estado de Michoacán, México, y en Springfield eran de Chiapas en su gran mayoría”, dijo Giovanna Álvarez, de nacionalidad peruana, directora de Su Casa Hispanic Center de Caridades Católicas.

La falta de seguro médico, incapacidad de pagar los recibos de hospitales, involucramiento en accidentes de tránsito o falta de acceso a servicios legales siguen siendo los desafíos que enfrentan las comunidades hispanas de bajos recursos en Cincinnati, dijo Álvarez, abogada de profesión.

Casa Amiga recibe fondos estatales y, según su directora, con gran decisión y creatividad continúa brindando servicios a la comunidad.

“Nuestra jurisdicción comprende a Cincinnati, en particular el Condado de Hamilton, y servimos a los hispanos en general, a trabajadores que están en tránsito y también a una gran comunidad guatemalteca entre los cuales hay muchos que hablan el dialecto mam”, señala Álvarez.

Esta joven profesional expresó que dentro del contexto general del estado de Ohio, Cincinnati ha experimentado un crecimiento poblacional significativo de latinos.

“El fenómeno de migración es nuevo, somos como el nuevo chico de la cuadra y aquí la corriente general no está acostumbrada a esta diversidad”, anotó.

“Hay chicos que han experimentado el hostigamiento o bullying solo por ser latinos”, agregó.

Álvarez indicó que existen esfuerzos de parte de la comunidad organizada, como la Cámara de Comercio Hispana, para crear conciencia sobre el aporte de los inmigrantes en la sociedad.

“El reto es promover la diversidad en Cincinnati”, dijo.

Según Álvarez, hay áreas como el Condado de Butler donde los inmigrantes se quejan del uso del perfil racial por parte de la policía.

“Aquí tenemos nuestra versión local del alguacil Arpaio [de Arizona], se trata del alguacil Richard Jones”, dijo Álvarez.

Jones alcanzó notoriedad nacional cuando el año pasado amenazó con demandar al gobierno de México por el tráfico de drogas y los inmigrantes.

Álvarez también acotó que organizaciones como Interfaith Workers Center e Interfaith Justice and Peace, así como entidades pastorales de la Iglesia católica, están unificando esfuerzos para conversar con las autoridades locales sobre el respeto a los derechos de los inmigrantes.

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