Piden ordenanza contra el robo de salarios en Houston
Clamaron por justicia. Activistas estiman que los trabajadores de Houston han sufrido el robo de más de $18 millones en salarios.
Una manifestación en rechazo del robo de salarios y a favor de una ordenanza que proteja de ese delito tuvo lugar en Houston. Crédito: Gustavo Rangel / RUMBO
Clamaron por justicia. Decenas de personas llegaron este martes 20 de marzo a las escaleras del Ayuntamiento de Houston para manifestarse en contra del robo de salarios que están sufriendo miles de personas alrededor de la ciudad. Jornaleros, niñeras y otros trabajadores se unieron a varios grupos cívicos para pedir que funcionarios del Municipio consideren crear una ordenanza que proteja a los trabajadores que sufren de robo se salarios.
Según los activistas, se estima que trabajadores de Houston han sufrido el robo de más de $18 millones en salarios.
La concejal Wanda Adams del Distrito D recibió a los manifestantes para presentarles un reconocimiento por su esfuerzos y les aseguró que van a tomar este tema en consideración en las futuras sesiones del Concejo de la ciudad.
También se recaudaron firmas para presentarle formalmente una petición a la alcaldesa Annise Parker para que promueva y apruebe una ordenanza sobre el tema del robo de salarios en un futuro cercano.
Todos los días decenas de jornaleros se reúnen en diferentes esquinas de la ciudad con la esperanza de poder conseguir trabajo. Algunos días lo consiguen pero hay veces que se tienen que regresar a casa sin un centavo en la bolsa porque nadie los levantó para llevárselos a trabajar. Sin embargo, eso no es lo peor que les puede suceder.
“Nunca faltan las historias de personas que sufren de robo de salario en estas calles y lo que más duele es que a los que están haciendo estas injusticias no se les hace nada”, dijo Carlos Hernández, jornalero.
Las historias de los robos de salario a jornaleros son muchas y lamentablemente para las víctimas el resultado casi siempre es el mismo.
“Estamos desamparados porque los que te roban ellos mismos te dicen ‘llámamele a la policía, haz lo que quieras, a mí no me van a hacer nada, en cambio a ti sí porque tú no tienes papeles, no tienes derechos en este país’ y eso cala”, contó Félix de León, jornalero.
El temor termina siendo el mejor aliado para las personas que abusan de estos trabajadores ya que los que acaban siendo las víctimas del robo de salario en su mayoría son indocumentados y tienen miedo de acudir a las autoridades.
Los jornaleros no solamente tienen que cuidarse de los contratistas que los estafan, de la policía y las represalias. Trabajadores cuentan que no solamente sufren robos de salarios sino que regularmente son abandonados lejos de sus casas y en ocasiones hasta en otras ciudades del estado, incluso hasta en estados como Louisiana y Oklahoma.
“Hemos visto casos de contratistas que se llevan a trabajadores a otros estados y no solamente los dejan después de que terminan su proyecto sino que los abandonan con deudas porque no pagan sus cuentas de hotel y otros viáticos”, explicó Hernández.
No solamente son jornaleros los que están sujetos a este tipo de abuso sino que también se han reportado casos de niñeras y trabajadores de pequeñas compañías.
Clamaron por justicia. Decenas de personas llegaron este martes 20 de marzo a las escaleras del Ayuntamiento de Houston para manifestarse en contra del robo de salarios que están sufriendo miles de personas alrededor de la ciudad. Jornaleros, niñeras y otros trabajadores se unieron a varios grupos cívicos para pedir que funcionarios del Municipio consideren crear una ordenanza que proteja a los trabajadores que sufren de robo se salarios.
Según los activistas, se estima que trabajadores de Houston han sufrido el robo de más de $18 millones en salarios.
La concejal Wanda Adams del Distrito D recibió a los manifestantes para presentarles un reconocimiento por su esfuerzos y les aseguró que van a tomar este tema en consideración en las futuras sesiones del Concejo de la ciudad.
También se recaudaron firmas para presentarle formalmente una petición a la alcaldesa Annise Parker para que promueva y apruebe una ordenanza sobre el tema del robo de salarios en un futuro cercano.
Todos los días decenas de jornaleros se reúnen en diferentes esquinas de la ciudad con la esperanza de poder conseguir trabajo. Algunos días lo consiguen pero hay veces que se tienen que regresar a casa sin un centavo en la bolsa porque nadie los levantó para llevárselos a trabajar. Sin embargo, eso no es lo peor que les puede suceder.
“Nunca faltan las historias de personas que sufren de robo de salario en estas calles y lo que más duele es que a los que están haciendo estas injusticias no se les hace nada”, dijo Carlos Hernández, jornalero.
Las historias de los robos de salario a jornaleros son muchas y lamentablemente para las víctimas el resultado casi siempre es el mismo.
“Estamos desamparados porque los que te roban ellos mismos te dicen ‘llámamele a la policía, haz lo que quieras, a mí no me van a hacer nada, en cambio a ti sí porque tú no tienes papeles, no tienes derechos en este país’ y eso cala”, contó Félix de León, jornalero.
El temor termina siendo el mejor aliado para las personas que abusan de estos trabajadores ya que los que acaban siendo las víctimas del robo de salario en su mayoría son indocumentados y tienen miedo de acudir a las autoridades.
Los jornaleros no solamente tienen que cuidarse de los contratistas que los estafan, de la policía y las represalias. Trabajadores cuentan que no solamente sufren robos de salarios sino que regularmente son abandonados lejos de sus casas y en ocasiones hasta en otras ciudades del estado, incluso hasta en estados como Louisiana y Oklahoma.
“Hemos visto casos de contratistas que se llevan a trabajadores a otros estados y no solamente los dejan después de que terminan su proyecto sino que los abandonan con deudas porque no pagan sus cuentas de hotel y otros viáticos”, explicó Hernández.
No solamente son jornaleros los que están sujetos a este tipo de abuso sino que también se han reportado casos de niñeras y trabajadores de pequeñas compañías.