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Niños nacidos de madres de 35 años o más pueden tener menos probabilidades de desarrollar alergias

Los resultados de un estudio revelan que la incidencia de alergias alimentarias disminuye a medida que aumenta la edad de las madres

Niños nacidos de madres de 35 años o más pueden tener menos probabilidades de desarrollar alergias

La leche materna disminuye el riesgo de atopia y alergias respiratorias o alimentarias. Crédito: Gorodenkoff | Shutterstock

Investigadores de Japón y Estados Unidos hallaron que los niños nacidos de madres de 35 años o más presentan menores probabilidades de desarrollar alergias alimentarias y otras afecciones alérgicas durante la primera infancia.

Este estudio, que analizó datos de salud de casi 35,000 niños, sugiere que la edad materna puede influir significativamente en la salud infantil.

El análisis se realizó utilizando datos del Estudio sobre el Medio Ambiente y la Infancia en Japón, el cual siguió más de 100,000 embarazos entre 2011 y 2014. Los investigadores se centraron en 34,942 niños, los cuales fueron evaluados desde su nacimiento hasta los cuatro años a través de cuestionarios de salud y análisis de sangre.

Tendencias en diagnóstico de alergias

Los resultados revelaron que la incidencia de alergias alimentarias y síntomas como sibilancias y eczema disminuía a medida que aumentaba la edad de las madres.

Los hallazgos mostraron que solo un 4.3% de los niños cuyas madres tenían 40 años o más fueron diagnosticados con alergias, en comparación con el 7.3% de aquellos nacidos de madres de 25 a 29 años.

Implicaciones y consideraciones

Los autores del estudio sugieren que factores como la estabilidad financiera, el acceso a atención médica y las diferencias en el estilo de vida de los padres mayores podrían influir en la salud infantil. Sin embargo, advierten que los hallazgos no implican que la edad materna avanzada sea “protectora” de manera universal, dado que también existen riesgos asociados con embarazos a edades más avanzadas.

Se enfatiza la necesidad de más investigaciones para entender mejor los mecanismos subyacentes a estos resultados.

Salud de la madre en el desarrollo de alergias infantiles

La salud general de la madre influye significativamente en el desarrollo de alergias en la infancia, principalmente a través de la lactancia materna y la dieta durante el embarazo y la lactancia. Una buena salud materna, como una alimentación equilibrada y ausencia de condiciones crónicas, fortalece el sistema inmunológico del bebé. Estudios muestran que la lactancia exclusiva reduce el riesgo de alergias alimentarias, eczema y asma.

Lactancia materna

  • La leche materna exclusiva durante los primeros 4-6 meses disminuye el riesgo de atopia y alergias respiratorias o alimentarias, especialmente en familias con historial alérgico.
  • Fortalece las defensas intestinales del bebé y promueve tolerancia a alérgenos, con efectos que persisten hasta la adolescencia.
  • Evitar ciertos alimentos en la dieta materna no previene alergias de forma general, salvo posibles beneficios en eczema.

Dieta durante embarazo

  • No hay consenso claro sobre si una dieta materna estrictamente saludable previene alergias en los hijos, aunque un consumo equilibrado de alimentos puede apoyar el desarrollo inmune.
  • El exceso de azúcares o bebidas gaseosas no se asocia directamente con mayor riesgo, pero una alimentación sana general favorece la salud infantil.
  • Madres con atopía propia pueden transmitir mayor susceptibilidad genética, influida por su salud global.

Factores adicionales

  • La salud materna óptima, incluyendo control de infecciones y peso adecuado, indirectamente reduce riesgos alérgicos al mejorar el microbioma del bebé.
  • En bebés de alto riesgo, fórmulas hipoalergénicas complementan si no hay lactancia exclusiva.
  • La prevención se centra en lactancia prolongada más que en restricciones dietéticas maternas.

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