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Tu próximo celular será más caro en 2026 y el CEO de Nothing explica que la culpable será la IA

Carl Pei reveló cómo el auge de la IA es el responsable de que comprar un teléfono en 2026 sea más costoso que nunca

El aumento en el precio de los componentes será el principal motivo por el que tu smartphone será más costoso que en 2025

El aumento en el precio de los componentes será el principal motivo por el que tu smartphone será más costoso que en 2025 Crédito: Shutterstock

Durante más de una década, comprar un teléfono nuevo venía con una promesa implícita: por el mismo dinero (o casi), ibas a recibir más potencia, mejor cámara, más pantalla, más de todo. La industria se apoyó en una “ley” no escrita: los componentes, especialmente la memoria y las pantallas, tendían a volverse más baratos con el tiempo. Había altibajos, sí, pero el rumbo general era hacia abajo. Y eso permitía que los fabricantes subieran las especificaciones año tras año sin tener que subir (tanto) el precio final.

Pero en 2026 esa lógica se rompió. Y no por una moda, ni por marketing, sino por una razón bastante concreta y muy difícil de esquivar. La memoria, ese componente que no ves pero que define lo rápido que se siente tu equipo y cuánto aguanta el multitarea, entró en una tormenta perfecta.

El CEO de Nothing lo plantea como un cambio de era: “2026 será un año sin precedentes para la electrónica de consumo, y para la industria de smartphones en particular”. Traducido: prepárate, porque lo que costaba $20 dólares en 2025 probablemente costará $100 dólares ahora, incluso si el teléfono “se ve igual” por fuera.

Y aquí viene lo que hace esto más serio: ya no hablamos de un ajuste temporal. El texto describe un “cambio estructural”, o sea, un nuevo piso para los costos. En palabras del propio CEO: “Es una reversión de todo lo que esperábamos de esta industria”. Cuando un componente que siempre bajaba de precio de pronto se dispara, el negocio completo de fabricar smartphones se reconfigura.

La IA está encareciendo tu teléfono 

La causa principal no es que tu teléfono necesite “más IA”, sino que el boom de IA cambió la demanda mundial de memoria. La misma memoria que llevan los smartphones es ahora un insumo crítico para centros de datos y plataformas de IA. Y esos jugadores (los hyperscalers, tipo gigantes cloud) no compran “cuando pueden”: bloquean capacidad de producción con años de anticipación.

El CEO lo explica sin rodeos: “La IA ha remodelado fundamentalmente la demanda. La misma memoria usada en smartphones ahora es crítica para centros de datos de IA”. Y remata con el detalle que duele: “Por primera vez, los smartphones están compitiendo directamente con la infraestructura de IA”.

¿Resultado? Menos oferta disponible para teléfonos + demanda brutal para IA = memoria más cara. Mucho más cara.

Según el texto, “en algunos casos, los costos de memoria ya han aumentado hasta 3 veces” y podrían seguir subiendo. Ojo con este dato porque pinta el tamaño del problema: módulos de memoria que “costaban menos de $20 dólares hace un año” podrían superar los $100 dólares para finales de año en modelos tope de gama. Eso no es un aumento marginal, es un golpe directo a la lista de materiales de cualquier fabricante.

Y cuando la memoria se convierte en “uno de los componentes más caros” —incluso potencialmente el mayor impulsor de costos—, la industria se queda con dos salidas, ambas feas para el consumidor.

Suben precios o bajan especificaciones: el dilema que viene

El texto plantea una elección que ya se siente inevitable: subir precios (en algunos casos “por 30% o más”) o recortar especificaciones. La vieja fórmula de “más specs por menos dinero” deja de ser sostenible, sobre todo para marcas que construyeron su reputación compitiendo por ficha técnica.

La advertencia va también para el mercado de entrada y la gama media: esos segmentos podrían encogerse “20% o más”, porque si el precio sube demasiado, mucha gente simplemente aguanta con su teléfono anterior o compra menos.

Nothing no se excluye del golpe. El CEO lo admite: “Los precios inevitablemente también aumentarán en nuestro portafolio de smartphones”. Y agrega un detalle que suena técnico pero impacta en costo: “particularmente porque actualizaremos algunos productos que lanzan este Q1 a UFS 3.1”. (UFS 3.1 es un estándar de almacenamiento más rápido; mejora rendimiento, pero también puede empujar costos si los componentes se encarecen).

Lo interesante es el giro narrativo de Nothing: en vez de prometer que te dará “más RAM que nadie”, te dice que esa guerra se acaba. El CEO lo sentencia así: “2026 es el año en que termina la ‘carrera de especificaciones’”. Y plantea el nuevo diferencial: la experiencia.

En su visión, el reinicio del mercado favorece a marcas que no dependen solo de números: “No podíamos ganar solo con hojas de especificaciones; nos enfocamos en perfeccionar la experiencia del usuario, demostrando que cómo se ve y se siente un teléfono importa más que sus números en bruto”. Y cierra con una frase muy de manifiesto de marca: “La era del silicio barato terminó. La era del diseño intencional apenas comienza”.

En la práctica esto implica que pagarás más, y la industria intentará convencerte de que el valor estará en lo que el teléfono te hace sentir (diseño, tacto, interfaz, detalles), no solo en el benchmark.

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