Frutas que colaboran en la tarea de hacerte feliz
Estudio sugiere que la relación entre hábitos alimenticios y el bienestar psicológico es recíproca: una mayor felicidad puede fomentar una mejor alimentación
Alimentos ricos en flavonoides. Crédito: marilyn barbone | Shutterstock
Un nuevo estudio de inversión en nutrición clínica destaca que una dieta rica en flavonoides, presentes en bayas, manzanas y cítricos, se relaciona positivamente con la felicidad y el optimismo.
El análisis, que abarcó más de diez años y 40,000 mujeres, muestra vínculos bidireccionales entre la ingesta de estos compuestos y el bienestar psicológico.
El bienestar psicológico (BP) se determina mediante la felicidad y el optimismo. Se ha demostrado que niveles altos de BP están vinculados a una vida más larga y saludable, así como a una disminución en el riesgo de enfermedades crónicas.
Este estudio sugiere que la relación entre los hábitos alimenticios y el BP es recíproca, donde una mayor felicidad puede fomentar una mejor alimentación.
Impacto de los flavonoides
Las participantes que consumieron mayores cantidades de frutas como fresas, manzanas y cítricos mostraron un aumento significativo en los niveles de felicidad y optimismo. La liga fue notoria: una ingesta de flavonoides se asoció con un 10-16% más de probabilidad de mantener altos niveles de optimismo.
Estos hallazgos sugieren que promocionar una dieta rica en flavonoides puede ser útil para mejorar el bienestar psicológico. Sin embargo, el estudio es observacional y no establece causalidades definitivas, lo que señala la necesidad de más investigaciones para fortalecer estos vínculos. Promover simultáneamente el bienestar psicológico y el consumo de alimentos ricos en flavonoides podría ofrecer un enfoque integral para mejorar la salud general.
Otros alimentos ricos en flavonoides
Además de las frutas, varios vegetales, hierbas, legumbres y otros alimentos destacan por su alto contenido en flavonoides. Estos compuestos antioxidantes se encuentran en fuentes variadas que complementan una dieta equilibrada.
Vegetales ricos. Cebollas (especialmente rojas), brócoli, espinacas, kale, apio, puerros y coles de Bruselas son excelentes opciones. Contienen flavonoles como quercetina, con efectos antiinflamatorios.
Legumbres y soja. Productos de soja como tofu, leche de soja y semillas, junto con frijoles, lentejas y garbanzos, aportan isoflavonas. Ayudan en la protección cardiovascular.
Bebidas y cacao. Té verde, té negro, vino tinto y cacao o chocolate negro son fuentes destacadas de flavanoles, mejoran la salud neurológica y reducen la inflamación.
Hierbas y especias. Perejil, tomillo, orégano, albahaca y menta ofrecen flavonas en concentraciones altas. Se usan fácilmente en platos cotidianos.
Suministro de suplementos
Los flavonoides se pueden obtener mediante suplementos, pero generalmente es mejor consumirlos de fuentes naturales como frutas, verduras y té.
Suplementos de flavonoides. Los suplementos, como los de quercetina, existen y han mostrado beneficios en estudios, como reducir la fatiga en deportes o actuar como antioxidantes, con dosis seguras hasta 1.500 mg/día. Sin embargo, su concentración y biodisponibilidad pueden variar, y no siempre replican los efectos completos de los alimentos.
Ventajas de fuentes naturales. Las fuentes naturales ofrecen una variedad de flavonoides junto con fibra y otros compuestos que potencian su absorción y efectos sinérgicos. Ejemplos incluyen una taza de té, una manzana, naranja, arándanos o brócoli, que aportan más de 500 mg diarios de forma diversa y efectiva.
Recomendación general. Prioriza una dieta rica en plantas para maximizar beneficios antioxidantes e inmunológicos, reservando suplementos para casos específicos bajo supervisión médica.
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