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China desafía a Starlink con Internet satelital de 1 Gbps desde el espacio

La tecnología de China permite utilizar muchos menos satélites para ofrecer conexiones a Internet con hasta el doble de velocidad que la de Starlink

Un solo satélite chino sería capaz de ofrecer Internet satelital de alta velocidad a varios países sin ningún problema

Un solo satélite chino sería capaz de ofrecer Internet satelital de alta velocidad a varios países sin ningún problema Crédito: Shutterstock

El liderazgo de Starlink en Internet satelital ya no está tan seguro como hace unos años. Mientras SpaceX llena el cielo con miles de satélites en órbita baja (LEO) para ofrecer conexiones de hasta unos 400 Mbps y prepara versiones de hasta 1 Gbps, China está apostando por una estrategia distinta: usar la órbita GEO con comunicaciones láser que podrían ofrecer velocidades de 1 Gbps y desde mucho más lejos.

China apuesta al láser para “ganar la carrera del Internet satelital”

Hasta ahora, Starlink se ha coronado como el referente de Internet por satélite de alta velocidad. La constelación de SpaceX en órbita LEO permite velocidades que, en muchos casos, se acercan bastante a una buena fibra óptica doméstica: hasta 400 Mbps, con latencias relativamente bajas comparadas con las redes satelitales tradicionales.

Pero China ha demostrado que la próxima batalla del Internet espacial no será solo “cuántos satélites tienes”, sino “cómo les haces hablar”. Con una prueba exitosa en órbita GEO, los científicos chinos lograron transmitir datos a 1 Gbps usando láser y con una potencia de emisión muy baja, alrededor de solo 2 vatios, lo que equivale a una bombilla pequeña de bajo consumo.

Esto es clave porque:

  • La órbita GEO se encuentra a unos 36,000 km de la Tierra, frente a los pocos cientos de kilómetros de la LEO.
  • A esa distancia, la señal tradicional suele sufrir más latencia y distorsión atmosférica, limitando su velocidad y capacidad de canal.
  • El enlace láser permite corregir parte de esa distorsión usando óptica avanzada y algoritmos de corrección, abriendo la puerta a conexiones rápidas incluso des de la órbita más alejada.

En palabras simples: si funciona a escala, China podría ofrecer Internet satelital de 1 Gbps desde satélites GEO, sin necesidad de cubrir el cielo con miles de satélites como hace Starlink.

LEO vs GEO: no solo es velocidad, es espacio

La diferencia entre órbita LEO y órbita GEO es clave para entender el cambio de paradigma:

  • LEO (Low Earth Orbit):
    • Altitud típica: unos 300 – 2,000 km de altura.
    • Latencia baja, pero cada satélite solo cubre un cacho pequeño. Para dar cobertura global, hacen falta miles de satélites, como en las constelaciones de Starlink, Amazon Kuiper o el proyecto europeo IRIS².
  • GEO (Geostationary Earth Orbit):
    • Altitud: unos 36,000 km.
    • Un satélite GEO puede cubrir una región enorme (hasta un tercio de la Tierra) y, en teoría, con menos instrumentos que una mega‑constelación en LEO.

El problema hasta ahora ha sido que la GEO se asociaba con Internet más lento, más latente y con menos ancho de banda. La atmósfera deformaba la señal y la distancia aumentaba el tiempo de respuesta. Pero la tecnología láser chino demuestra que es posible compensar esas limitaciones, al menos a nivel experimental, y ofrecer velocidades de 1 Gbps incluso desde esa órbita.

En este contexto, la LEO se empieza a parecer a una autopista saturada, llena de satélites, mientras que la GEO se perfila como una vía alternativa más “desahogada”, donde la eficiencia y la calidad de la comunicación importan más que la abundancia de satélites.

¿Está en riesgo el liderazgo de Starlink?

Starlink ha ganado la primera batalla: la de escala y despliegue. SpaceX ha mostrado que rellenar el cielo con satélites en LEO es viable comercialmente y puede ofrecer WiFi satelital de alta calidad incluso en zonas rurales o remotas.

Pero la siguiente batalla ya no es solo despliegue masivo, sino eficiencia y eficacia. Starlink y otros proyectos occidentales siguen apostando por más satélites en LEO, mientras China prueba que con menos satélites en GEO, pero con enlaces láser, puede alcanzar velocidades de 1 Gbps con muy poca potencia.

Algunas implicaciones:

  • Menos dependencia de la LEO: Si la GEO se vuelve tan eficiente como promete, las constelaciones muy densas en LEO podrían perder parte de su ventaja competitiva.
  • Menor saturación orbital: Una red GEO bien diseñada podría aliviar el problema de la congestión en la órbita baja, que hoy está camino de convertirse en un “atasco cósmico”.
  • Nuevo tipo de competencia: China no solo está desarrollando empresas propias de Internet satelital en LEO, sino que también está incubando tecnologías diferentes, como los enlaces láser GEO, que amenazan directamente el modelo de negocio de Starlink.

El liderazgo de Starlink en Internet satelital está en riesgo, aunque de forma muy diferente a lo esperado: ya no es solo competencia directa con otras constelaciones en LEO, sino la irrupción de una tecnología superior (láser + GEO) que puede ofrecer velocidades de 1 Gbps desde satélites en órbita más alta y con menos saturación orbital.

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