Trabajadores consiguieron plan de salud

Ratificaron nuevo contrato que evitó huelga y cuentan con beneficios

Después de ocho meses de enfrentamientos relacionados con los contratos y negociaciones que se prolongaron más allá del plazo establecido para una huelga, los trabajadores de supermercados en el Sur de California seguirán trabajando y los compradores no tendrán que depender de Whole Foods o de la tienda de la esquina para comprar alimentos.

Los miembros de Trabajadores de la Alimentación y Comerciales Unidos (UFCW, por sus siglas en inglés) de la región votaron para ratificar un nuevo contrato con tres cadenas de supermercados importantes, informó Ellen Anreder, portavoz del sindicato local, lo que evitó una huelga de más de 60,000 trabajadores que podría haber paralizado la industria y provocado dificultades a los compradores.

Ellen Anreder, portavoz local de UFCW, dijo que después de dos días de votación los miembros acordaron aceptar un trato alcanzado el lunes con Vons, Ralphs y Albertsons. Los totales exactos de la votación no fueron publicados.

“Estamos todos muy agradecidos a nuestros clientes por su apoyo durante este proceso de ocho meses, y estamos muy agradecidos de poder seguir sirviéndolos”, dijo Anreder, cansada y aliviada, después de la votación.

Los dirigentes sindicales habían instado a los miembros a ratificar el contrato, que según ellos abordaba las inquietudes relacionadas con la financiación del plan de salud de los empleados, el principal escollo durante meses de negociación.

“Este paquete protege el acceso de nuestros miembros a atención integral de salud asequible para ellos y sus familias”, dijo el sindicato en un comunicado. “Esa fue nuestra máxima prioridad en todo el proceso de negociación”.

Los supermercados, por su parte, dijeron después de aceptar la oferta, que les permitirá seguir siendo competitivos. No se recibió respuesta de inmediato a los mensajes que se dejaron a representantes de las tiendas después de la votación.

Los detalles del acuerdo fueron comunicados a los miembros por primera vez cuando se presentaron en la sede de sus sindicatos locales o en otros lugares de votación para emitir su voto el viernes y el sábado.

“Había una sensación de alivio cuando la gente tuvo la oportunidad de ver realmente el nuevo contrato y lo que estaba en él”, dijo Mario Friars, empleado de Ralphs y miembro del sindicato.

El acuerdo puso fin a meses de discusiones, en ocasiones en tono irritado, entre dirigentes sindicales y representantes de The Vons Cos.; Ralphs Grocery Co., una subsidiaria de The Kroger Co. y Albertsons, que es propiedad de Supervalu Inc.

El contrato de tres años afecta a unos 62,000 trabajadores desde el centro de California hasta la frontera de México y Arizona.

Ralphs había indicado que cerraría la totalidad de sus 250 tiendas en caso de huelga; Albertsons había dicho que podía cerrar hasta 100 sucursales.

Vons había dicho que sus tiendas permanecerían abiertas.

La perspectiva de tiendas cerradas y tensos piquetes hizo temer la repetición de la huelga de cuatro meses en 2004, que costó a la industria 2 mil millones de dólares y provocó un caos para los compradores. Esta vez, con un desempleo del 12.1% en California, los trabajadores sin duda temían encontrar muy poco apoyo público si abandonaban el trabajo voluntariamente.