Alta rotación de inmigrantes
Washington D.C. ha estado en favor de la inmigración
WASHINGTON, D.C. – Los verbos en pasado parecen ser la preferencia de líderes hispanos cuando hablan de la comunidad en Washington DC. “Había muchos negocios… esto se llenaba de gente”, dicen con soltura. A pesar que la ciudad continúa teniendo una importante población latina, la emigración e inmigración de este grupo ha marcado a esta zona.
Los números no mienten. Los hispanos en Washington DC aumentaron en 9,796 personas desde el censo de 2000, alcanzando 54,749. Pero si se compara con lo que ha ocurrido en estados aledaños como Virginia o Maryland, las cifras son escuálidas. 514,959 y 412,000 hispanos, respectivamente, han sorprendido a los demógrafos a nivel nacional.
La capital del país está relacionada justamente con esto: los altos costos de vida han empujado a las personas que antes vivían en la ciudad a mudarse a estas zonas mientras mantienen sus empleos en la metrópoli.
“La comunidad ha ido disminuyendo su presencia. Lo que antes era comercio latino ahora sólo quedan los anuncios. Aunque muchos de ellos no viven ahí, todavía compran. Diría que todavía hay esa esencia que quedó”, explica Olivia Cadaval, autora del libro ‘Creando una identidad latina en la capital de la nación’.
“El factor principal es la economía. El desalojo. Ya no hay la cantidad de viviendas que existían anteriormente. Apartamentos. Ahora quedaron las huellas”, agrega.
Sin embargo, mientras muchos se han ido, otros siguen llegando y ese es justamente uno de los factores que distinguen a Washington DC. Mexicanos, puertorriqueños, cubanos dominicanos, guatemaltecos, salvadoreños, colombianos, hondureños lideran la lista de más de 19 países de América Latina representados en la ciudad.
Según la directora de la escuela Carlos Rosario, Allison Kokkoros, un cambio en los nuevos inmigrantes que han llegado al sector es su nivel de preparación. “La mayoría de nuestros estudiantes son latinos, El Salvador sigue siendo el país más representado, pero creo que en comparación con el pasado ahora hay una proporción menor”.
“También hemos visto más personas con un nivel de educación más avanzado y que están interesados en entrenamiento en nuestra escuela porque sus credenciales no son reconocidas en este país”, dice.