Niega cargo por sobornos

Suponen que Fernando de la Rúa en su gobierno aprobó pagos ilegales a senadores

BUENOS AIRES Argentina (EFE).— El expresidente argentino Fernando de la Rúa (1999-2001) calificó de “absurdo” el proceso por su presunta responsabilidad en el pago de sobornos para que el Senado aprobara en el 2000 una polémica reforma laboral, cuando faltan dos días para el inicio del juicio en su contra por esta causa.

“No hay ninguna posibilidad de que haya sido cierto el pago de coimas. Es un absurdo que se ha instalado”, indicó De la Rúa en una entrevista publicada hoy por el diario argentino Clarín.

Según el exmandatario, desde que renunció a su cargo a finales de 2001, en medio de un estallido social y económico en el país, se la pasó “en los tribunales por causas absurdas”.

“Pero seguiré presentándome todo lo que sea necesario, como un tributo a la Justicia de un expresidente”, opinó.

El Tribunal Oral Federal 3 de Buenos Aires llevará adelante desde el próximo martes el juicio oral por los presuntos sobornos en el Senado, con un total de ocho acusados, incluidos antiguos funcionarios y legisladores, que al igual que el exmandatario han sido procesados por cohecho, informaron fuentes judiciales.

Se calcula que este juicio durará al menos cinco meses durante los cuales declararán alrededor de 340 testigos.

La Cámara Federal de Apelaciones de Buenos Aires consideró en 2009 que el pago de sobornos en el Senado en 2000 para aprobar una reforma laboral “fue un acto del Gobierno liderado por Fernando de la Rúa como presidente”.

En noviembre de 2007, el entonces secretario parlamentario Mario Pontaquarto, que destapó el escándalo, confirmó en un careo judicial con De la Rúa que el hoy exgobernante dio el visto bueno al pago de sobornos por 4.3 millones de dólares a senadores para que se aprobara la ley.

En estas actuaciones están procesados quien fuera director de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE, servicio secreto) Fernando de Santibáñez y el exministro de Trabajo Alberto Flamarique, así como Pontaquarto, que confesó haber llevado en un maletín el dinero de los sobornos.

También serán sometidos a juicio los exsenadores del Partido Justicialista (PJ, peronista) Alberto Tell, Augusto Alasino, Remo Constanzo y Ricardo Branda.

En esta causa también está imputado el exsenador peronista Emilio Cantarero, pero el proceso en su contra permanece suspendido por problemas en su salud.

A raíz de las denuncias de sobornos, en octubre de 2000 dimitió el entonces vicepresidente de Argentina y presidente del Senado, Carlos Álvarez, lo que debilitó la Alianza encabezada por De la Rúa.