Prueban en Chicago política de deportación

Y los representantes demócratas Luis Gutiérrez y Jan Schakowsky creen que han tenido éxito.

CHICAGO (AP) — Dado que la nueva política de deportaciones del gobierno de Barack Obama ha creado confusión entre inmigrantes y autoridades por igual, dos congresistas de Illinois están buscando activamente casos para probar cuáles inmigrantes serán autorizados a quedarse en el país.

Los representantes demócratas Luis Gutiérrez y Jan Schakowsky creen que han tenido éxito: las deportaciones de unas seis personas en el área de Chicago fueron recientemente suspendidas o aplazadas luego de la intervención de los congresistas, incluso una familia que se quedó en el país tras la expiración de sus visas y cuyo caso fue presentado personalmente por Schakowsky a la secretaria de Seguridad Nacional Janet Napolitano.

Desde que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE por sus siglas en inglés) dijo en junio que las deportaciones se centrarían en inmigrantes que han cometido delitos, los congresistas han buscado activamente los casos de otros sin antecedentes penales que estuvieran al borde de la deportación —personas enfermas, que tienen familiares estadounidenses o que llegaron al país a edades tempranas— y los llevaron ante el ICE en lugar de esperar por la prometida revisión de 300.000 casos pendientes en cortes federales de inmigración. Napolitano, que anunció la revisión en agosto, dijo que comenzó la semana pasada.

“Queremos ayudar a la gente en lo que sigue siendo en estos momentos un sistema muy confuso”, dijo Schakowsky.

Las autoridades federales anunciaron el cambio tras críticas persistentes de partidarios de una reforma migratoria acerca de que el gobierno de Obama estaba deportando a una cifra récord todos los años — unos 400,000 — incluyendo personas sin antecedentes criminales.

Otros congresistas y activistas, especialmente en California, han cabildeado citando los memorandos, y las autoridades federales dicen que van a comenzar programas pilotos en tribunales de inmigración en Baltimore y Denver el próximo mes para examinar nuevos casos. Pero los representantes de Illinois —un estado con alguna de las leyes más favorables a inmigrantes en el país— parecen ser los únicos que están adoptando un enfoque sistemático para ver cómo funciona la nueva política.

“No vamos a esperar a que el gobierno realice prácticas en Baltimore y Denver… La gente no tiene tiempo para prácticas”, dijo Gutiérrez. “Este no es un programa de prestaciones. Es una herramienta”.

Su trabajo es observado por abogados y activistas que dicen que la política no está siendo aplicada y ha despertado interrogantes como: ¿Existen casos seguros? ¿Qué sucede una vez una persona sin status legal es autorizada a quedarse en el país?

Es difícil sacar conclusiones de los casos de Chicago; ha habido solamente un puñado y expertos dicen que la política está desarrollándose de forma diferente en diversas partes del país. Pero aquellos con fuertes lazos en Estados Unidos, como hijos ciudadanos, o aquellos con enfermedades, parecen ser los mejores candidatos.