Honrarán a las víctimas del Sida

The Wall Las Memorias inició la inscripción de 7,500 personas

Los nombres de Romeo García, Larry Rosas y Bobby Tellez son algunos de los nombres de las miles de víctimas que cedieron ante la epidemia del SIDA, tan solo en la comunidad de Los Ángeles. Ellos han sido unas de las 615,000 muertes provocadas por esta enfermedad en Estados Unidos desde 1981.

Se estima que más de un millón de personas en Estados Unidos vive con este mal y que uno de cada cinco de estas personas desconoce que ha sido infectada con el virus que produce el SIDA. De acuerdo con el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), cada 9 minutos y medio una persona se infecta con el VIH en el país.

Un virus que ataca sin distinción de clase, sexo o raza, pero que por la falta de educación en el tema aún cobra más víctimas entre la comunidad afroamericana y latina. Los hispanos representan el 17% de personas infectadas con el VIH en los Estados Unidos y el 43% en el Condado de Los Ángeles, el grupo mayoritario.

Con el afán de promover el conocimiento sobre la enfermedad, el 1 de diciembre se llevarán a cabo diversos eventos sobre el SIDA alrededor del mundo. Entre ellos la presentación de los que se esperan sean unos 7,500 nombres de víctimas del SIDA grabados en el monumento The Wall Las Memorias en el parque Lincoln del Este de Los Ángeles.

La escritura de estos nombres comenzó ayer por la mañana en distintas lozas de piedra, donde cada una dará espacio a una decena de nombres como el de Romeo García, el cual a partir de ahora no solo prevalecerá en los corazones de su familia sino en un monumento. “Yo creía que esto era solo para los ricos. Solo ellos podían grabar sus nombres en lugares públicos cuando morían, pero ahora ver el nombre de mi tío es algo muy importante para mi y mi familia”, expresó Sally Peña, sobrina de García, una de las víctimas.

Mientras el polvo del muro volaba en el aire, el nombre de García iba incrustándose en el muro, al tiempo que provocaba las lágrimas de Peña, quien revivía el dolor de la pérdida de su tío, quien falleció de SIDA en 1990.

“El fue enfermero por 27 años, dedicado a la comunidad como ninguno. Su trabajo era su pasión. Precisamente ahí, atendiendo a los pacientes con VIH fue como se contagio de la enfermedad, porque no muchos enfermeros querían hacer ese trabajo y él lo hizo”, recordó Peña.

La residente de South Gate señaló la importancia de reconocer a los enfermos y las víctimas de SIDA porque, “cuando mi tío enfermó, perdimos a casi toda la familia por ignorancia. Se alejaron de mi tío y de nosotros porque no sabían lo que tenía pero no querían estar cerca de él o de nosotros. Fue muy triste”, compartió.

Con la idea de promover la educación sobre el SIDA, particularmente entre la comunidad latina de Los Ángeles, la organización The Wall Las Memorias, edificó este monumento de recordación a las víctimas hace más de una década.

“Cualquier persona que desee grabar el nombre de un familiar o amigo fallecido, paga una cuota de $50 dólares y se pone en la lista para ser incluido”, apuntó Enrique Topete, gerente de programas de The Wall Las Memorias sobre el proceso de grabar los nombres.

“Este proyecto está hecho con la idea de forzar a discusión del tema del SIDA entre la comunidad latina, aún hace falta mucha educación”, enfatizó.