Renuncian en grupo agentes de Michoacán

Los policías eran blanco de continuas amenazas y desertan en 4 municipios

MÉXICO, D.F.- Treinta y dos policías de Carácuaro, Michoacán, una de las zonas de mayor presencia del narcotráfico, renunciaron en grupo después de que el Ejército frustró un presunto atentado contra 14 de los municipales.

Con esta deserción suman cuatro entidades michoacanas en la región de Tierra Caliente (occidente) que se quedan sin autoridad policiaca: Taquicheo, Tacíntaro, Tuzantla y Cuarácuaro, donde temporalmente soldados han asumido el control.

Mario Tentory, síndico de Carácuaro, informó que los agentes eran blanco de continuas amenazas y huyeron después de enterarse de que otros compañeros serían sacados del pueblo por militares para evitar su ejecución.

“Por su seguridad”, dijo.

El gobierno estatal informó que el alcalde, Román Nava, solicitó ayuda para controlar la inseguridad, pero el funcionario no respondió a la solicitud de entrevista sobre enfrentamientos recientes entre Los Caballeros Templarios y La Familia Michoacana.

La región de Tierra Caliente se encuentra entre las más inseguras en Michoacán. En Apatzingán, cuna de La Familia, murió en 2010 durante un enfrentamiento con militares el fundador de la organización Nazario Moreno “El Chayo”, hecho que llevaría a la división del grupo y la creación de Los Caballeros Templarios.

Los policías municipales han quedado en medio de la refriega entre criminales y con una rudimentaria preparación y equipo.

El pasado 23 de noviembre un comando armado se enfrentó con agentes de Nocupétaro que habían detenido a un presunto criminal de nombre Camilo Vargas, quien fanfarroneaba en las calles con un espectáculo de acelerones y frenos, reportó la prensa local.

Cuando era trasladado al Ayuntamiento, un comando armado los sorprendió. En medio de la escaramuza mataron a dos policías, dejaron malherido a otro y rescataron al muchacho.

En el municipio de Tuzantla, un comandante entrevistado vía telefónica que se reservó el nombre por seguridad afirmó que la localidad de 2,500 habitantes no tiene uniformados en funciones, pues su labor se ha reducido a vigilar la oficina.

Tuzantla se encuentra en el centro de un escándalo nacional que ha puesto en entredicho las elecciones en el estado y los riesgos de la democracia en el país, tras la difusión de audios donde un supuesto delincuente amenaza con matar gente y quemar casas para inducir el voto.

A unos kilómetros de esta localidad, en el Ayuntamiento de Tiquicheo, la desprotección quedó expuesta el pasado 1 de agosto: desconocidos se llevaron el armamento de la policía inactiva desde hace meses.

Desde entonces la alcaldía operó de manera irregular hasta que cerró hace dos semanas. “Aquí ya no trabaja nadie”, confirmó al auricular el vigilante Rodrigo Medina.

“Nadie está en servicio, las oficinas están cerradas, solo se da sus vueltas la señora Amalia”.

Amalia es hermana de María de los Ángeles Gorostieta, hermana de la alcaldesa que ha librado la muerte en dos ataques del crimen organizado; en el último, falleció su esposo José Sánchez .

La situación de abandono se replica en el municipio de Tacíntaro, pero desde 2008, cuando el alcalde renunció junto con todo su equipo por la inseguridad. Gustavo Sánchez, un joven profesor de primaria entró al relevo, pero fue lapidado por los criminales un año después.

El Ayuntamiento se quedó sin presidente ni cuerpo de seguridad.

En otros estados del país, el miedo ha asustado a diversas corporaciones. Entre las más recientes desbandadas se encuentra la de Ascensión, Chihuahua, donde los 26 elementos de la policía municipal dejaron el cargo tras la muerte de su comandante y dos subordinados.

En Nuevo León, el poblado de General Terán se quedó sin protección a principios de año por la dimisión de 38 oficiales cuando fue decapitado uno de sus colegas.

Con otro perfil, en Monterrey, la capital del estado, un centenar de agentes entregó la placa para no presentar las pruebas de confianza que exige el gobierno.