Costo de ocupación preocupa a Ciudad
El gobierno de Los Ángeles no tiene claro cómo pagará las reparaciones
Con un déficit potencial de 250 millones de dólares, el gobierno de Los Ángeles no tiene claro cómo pagará las reparaciones en el parque de la Alcaldía cuando los “indignados” desocupen el lugar, un gasto que, sumado al salario de policías y el costo de servicios públicos, se calcula hasta en 400,000 dólares.
“El sistema de irrigación ha sido dañado, el césped necesita ser reparado y debemos plantar más vegetación, es un esfuerzo grande que tomará más de un mes”, dijo el concejal Dennis Zine.
“No hay fondos disponibles. No sé cómo vamos a pagar todo eso, pero no lo podemos dejar tal y como está ahora”, comentó el edil.
La situación de un jardín que hasta el 1 de octubre, cuando se instaló el movimiento Occupy LA, recibía el mismo cuidado que una cancha profesional de futbol, ha sido la principal preocupación del municipio, aunado a las condiciones sanitarias de quienes ahí acampan.
Los dos meses de ocupación, según la oficina del alcalde Antonio Villaraigosa, han representado unos 120,000 dólares al erario público por costos asociados a las oficinas de Parques, Saneamiento, Transporte, Servicios Generales y la Procuraduría local, quienes se han encargado de la seguridad, limpieza y otros asuntos de los anti-Wall Street.
Dicha cuenta no incluye los salarios extraordinarios de los agentes que desalojaron a los manifestantes que bloquearon una intersección del Centro Cívico la madrugada del lunes, poco después de que el campamento fue considerado una asamblea ilegal por el municipio. El jefe de la Policía, Charles Beck, dijo que pronto enviará la factura a la Alcaldía, aunque recalcó que el costo mayor fue haber dejado sin protección a vecindarios de la ciudad.
Tampoco se han considerado los ingresos que dejó de recibir la ciudad por la grabación de películas dentro y fuera del emblemático edificio de la Alcaldía, que en las filmaciones de Hollywood ha sustituído al Congreso de Estados Unidos, las salas de tribunales y museos de todo el país.
Uno de los últimos rodajes lo realizó la Warner Bros a principios de octubre, cuando un incipiente movimiento ocupaba apenas el jardín norte. Cuando el grupo demandó más espacio y las carpas se extendieron a la zona sur, también los comerciantes que rentan el parque un día por semana tuvieron que empezar a vender sus alimentos y artículos en la banqueta de la calle Main.
“El alcalde y su oficina afirman que nos tenemos que ir por haber dañado el pasto, pero es un precio muy bajo para la democracia”, expresó Alex Ventura, quien ha participado en la protesta desde hace casi dos meses. “Esto es algo bueno para Los Ángeles”, afirmó.