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Inician recontratración de choferes despedidos

Toll Group devuelve empleo a 8 de los 18 cesanteados mientras formaban sindicato

Tan extraños fueron los despidos, como la recontratación. Toll Group, la compañía transportista del puerto de Los Ángeles que cortó un tercio de su fuerza laboral, mientras ésta conformaba un sindicato, le ha regresado el empleo a ocho choferes, pero dieciocho aún esperan volver a sus camiones.

Al parecer Toll Group está anticipando un posible castigo de la Junta Nacional de Relaciones Laborales (NLRB) y ha querido liberar la presión ejercida por la prensa, afirma el grupo gremial que defiende a los camioneros que, desde mediados de septiembre, luchan por mejores condiciones laborales. “Consideramos que están bajo presión porque ha habido mucho trabajo. Debieron de habernos llamado a todos, pero no tienen la intención de que regresemos”, afirmó Alberto Quiteno, quien a finales de noviembre fue despedido por la transportista por una supuesta reducción del trabajo.

Desde entonces ha sobrevivido con un raquítico seguro de desempleo, el subsidio que envía el gobierno a los desocupados por cierto tiempo, y haciendo ajustes drásticos en sus gastos familiares. “Ha sido un tiempo bastante difícil”, comentó a La Opinión.

Comprar obsequios para celebrar la Navidad es ahora un lujo que no puede ofrecer a los suyos. “La pasaremos como se pueda; ya le dije a mis hijos que no tengo dinero para los regalos”, mencionó.

Otros dieciocho conductores, la mayoría con varios años de experiencia tras el volante, están en la misma situación.

El despido masivo de choferes se ejecutó justo al inicio de la temporada de fin de año, uno de los períodos más ocupados en los puertos del país, y cuando éstos se encontraban en conversaciones para ser parte de un sindicato, lo que ha despertado la preocupación del NLRB.

El mes pasado un abogado del organismo indicó que el asunto es considerado una “investigación de prioridad”, por la sospecha de que los empleados fueron víctimas de una acción ilegal.

Toll Group, que reportó un ingreso de 8,200 millones de dólares el año pasado, 18.4% más que un ciclo anterior, no ha querido dar un comentario sobre estas acusaciones a La Opinión desde septiembre.

La recontratación de empleados ha sido considerada por Eduardo Urrea, uno de los que han vuelto a trabajar para la empresa, como una táctica intimidatoria. “Toll Group trató de asustarnos, pero nos mantuvimos juntos y les hicimos sentir las consecuencias de ser injustos”, comentó quien tiene 25 años de experiencia en los puertos.

“Es maravilloso que todavía puedo darle a mi familia una celebración de Navidad. Ahora estamos trabajando para el resto de mis compañeros y para formar el sindicato”, expresó Urrea.

A Quitero no le ha quedado más que repartir solicitudes de empleo por todos lados. “Hay que ser optimistas; mejores tiempos vienen”, dice.

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