México en su peor sequía

Campesinos alzan voz de alerta ante la emergencia

Uno de los más de 600 campesinos afirmó que cerca del 98% de sus cosechas se han visto afectadas.

Uno de los más de 600 campesinos afirmó que cerca del 98% de sus cosechas se han visto afectadas. Crédito: Gardenia Mendoza / La Opinión

MÉXICO, D.F.- Entre de los crujidos que producen los pies contra el terregal, Ignacio Fragoso observa su pedazo de tierra reseca en el pueblo de Santiago Tulyehualco, la zona rural del sur del Distrito Federal, y se lamenta.

“Mis hijos ya no podrían vivir de lo que produce el campo”.

Fragoso es uno de los 600 campesinos que comparten un ejido dividido en media hectárea por cada productor donde sembraban maíz y frijol hasta que en los últimos años les cayó la sequía, mermaron sus cosechas hasta el 98% y vino el hambre.

Particularmente en 2011. El gobierno reconoció ayer en voz del presidente Felipe Calderón que es la peor crisis en 80 años y las mayores afectaciones, dijo, se presentan en este momento.

Más de 9,00 hectáreas de maíz y frijol perdido y otro tanto de otros cultivos hortícolas, frutícolas, gramíneas… 450,000 cabezas de ganado han muerto de hambre mientras más de 500,000 personas padecen hambre como una de las consecuencias.

“Gracias a Dios que mis hijos ya se dedican a otra cosa”, dice con una mueca el señor Fragoso, quien ahora con 65 años es secretario ejidal en Tulyehualco y tiene un par de parcelas de maíz que pudo sembrar en mayo pasado cuando cayeron algunas lluvias y luego nada. “La planta creció chiquita y la mazorca está casi sin nada”.

Con todo y la mala cosecha el centro del país parece con mejor suerte que en el norte, donde no ha llovido en 10 meses, como en San Luis Potosí, o como en Chihuahua y Zacatecas donde no ha caído ni una gota de agua en más de un año. La Comisión Nacional del Agua reportó a cinco estados en emergencia: Coahuila, Chihuahua, Durango, San Luis Potosí y Zacatecas. Paralelamente, catalogó con sequía extrema a moderada a Aguascalientes, Jalisco, Guanajuato, Hidalgo, Nuevo León y Querétaro.

“Ahora a la seca nos alcanza otra seca”, describió el gobernador chihuahuense, César Duarte durante la entrega de alrededor de 167 millones de dólares que Calderón entregó a diversas entidades para amortiguar los estragos de la crisis.

En un repaso general de los daños, mandatarios estatales lanzaron otra alerta roja que prevé un panorama aún peor.

“El viacrucis de la ganadería habrá de recrudecerse en los próximos ocho meses de estiaje que se avecinan”, dijo Miguel Alonso Reyes, gobernador de Zacatecas y concluyó que el poder adquisitivo de los habitantes en su demarcación tienen hoy una pérdida del poder adquisitivo del 70%.

La economía zacatecana depende principalmente del campo y depende principalmente de la agricultura de temporal y sus presas se encuentran al 25% de su capacidad.

En situación similar se registró el vecino San Luis Potosí, que no pudo sembrar para el próximo ciclo alrededor de 111,000 hectáreas, situación que golpeará los bolsillos de los potosinos en los próximos meses.

El resumen de sequía es un golpe para las próximas generaciones de campesinos que ya no quieren tomar los riesgos.

“Hay un abandono casi total del campo”, señala José Luis Roldán, de 60 años, uno de las pocas familias de la región rural de la Ciudad de México que ha logrado convencer a sus tres hijos de entregarse al campo para sembrar sus parcelas.

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