Se avecinan más recortes a Ayuda en Casa
Las autoridades del Condado de Los Ángeles advierten que los posibles recortes al popular programa de Servicios de Ayuda en Casa (IHSS), el cual beneficia a ciegos, personas con incapacidades y ancianos, podrían dejar sin servicios a muchas de las 184,000 personas inscritas.
Los supervisores Mark Ridley-Thomas y Gloria Molina le pidieron a la oficina del director ejecutivo del condado que buscara formas de disminuir el impacto a estas personas.
Los recortes de un 20% en los fondos disponibles para IHSS entrarían en efecto a partir del 1 de enero 2012, si para entonces el estado no ha logrado incrementar la cantidad de dinero disponible en las arcas.
En un comunicado en conjunto, los supervisores expresaron su preocupación porque más de 140,000 personas perderían en promedio 16 horas de ayuda en sus hogares.”La reducción del presupuesto podría tener implicaciones negativas en la calidad de vida de más de 300,000 residentes del condado de Los Ángeles”, declaró el supervisor Ridley-Thomas durante la reunión de la junta, recordando que el recorte impactaría a los cinco distritos.La Junta de Supervisores le pidió a Bill Fujioka, director ejecutivo del condado, que conforme un equipo que desarrolle estrategias para informarle a los consumidores sobre los cambios y prepararlos para el proceso de revisión de beneficios.
Aunque la reducción del 20% en los servicios no puede ser apelada, los consumidores pueden solicitar una evaluación para ser excluidos de los recortes y mantener el mismo nivel de servicios. Para esto, el beneficiario debe someter una aplicación para ser excluido durante los primeros 15 días después de haber recibido la carta en la que le informan sobre los cambios.
Lilibeth Navarro, directora ejecutiva de la organización de ayuda a incapacitados Communities Actively Living Independent and Free (CALIF), dijo que están informando a sus clientes sobre los recortes y explicándoles las opciones disponibles.
“Es muy triste ver cómo van a recortar este programa que ayuda a unas 180,000 personas en el condado”, dijo Navarro.
Rachel Scherer, de la asociación Disability Rights California, agregó que estos recortes causarán una crisis humanitaria.
“Las personas morirán en sus hogares o tendrán que ir un asilo o centro de convalecencia”, advirtió Sherer. Estas últimas dos opciones tiene un costo más elevado que permitir que las personas vivan en sus casas.
El condado también determinará el impacto económico que tendrán en las personas que trabajan con el programa IHSS proveyendo servicios a las personas con incapacidades. Estos trabajadores también perderán sus seguros médicos