Prioridades claras

La creación de un tren veloz que una el norte y el sur de California es un proyecto loable y progresista, sin embargo si la Proposición 1A del 2008 no era lo suficientemente clara a nuestro ver, hoy el proyecto todavía parece más confuso y lejano.

El analista legislativo de California estimó el martes pasado que la construcción de esta vía ferroviaria demorará cerca de dos décadas a un costo aproximado entre 99,000 millones de dólares y 118,000 millones. Esto es un drástico aumento en relación a los cerca de 40,000 millones de dólares calculados en la iniciativa electoral aprobada por los votantes.

El análisis también indica que el proyecto depende de fuentes de financiamiento “altamente especulativas” lo que todavía le da un tono más dudoso a la solidez del proyecto.

Desde un principio nos preocupó el costo de este proyecto. Hoy tenemos mas dudas de las bondades de la idea ahora que se sabe que se han gastado 12 millones de dólares tan solo en relaciones públicas para respaldar la idea del tren veloz y que el comienzo de la construcción es un tramo entre Fresno y San Bernardino con poca relevancia en el movimiento de pasajeros.

Hoy aún más nos preocupa el impacto que significa entre los californianos el dedicar miles de millones de dólares a este proyecto, en momentos de una crisis en el presupuesto estatal. El analista legislativo en este aspecto advirtió que la inversión requerida actualmente de 6,000 millones de dólares iba a ser a costa de servicios sociales, educación y otros proyectos de transporte.

Creemos en el progreso y en los medios de transporte veloz, pero ese futuro prometedor no puede sacrificar ni el presente de las personas más vulnerables en esta hora de necesidad, ni el futuro de los alumnos que estudian en las escuelas, colegios y universidades públicas de California. Las prioridades humanas deben ser claras.