Ciudad investigará oficina de vivienda

Ciudad pide una revisión tras pago de $1.2 millones a director despedido

Con acusaciones de malversación de fondos y de haber tomado represalias contra familias pobres, la oficina encargada de la vivienda pública en Los Ángeles será objeto de una profunda investigación.

La medida responde a una investigación periodística que detectó que la Autoridad de la Vivienda de Los Ángeles (HACLA) finiquitó el contrato de su anterior titular, Rudy Montiel, con un pago de $1.2 millones, luego de despedirlo en la primavera pasada por desalojar a inquilinos que protestaron afuera de su casa.

Además, una auditoría reciente descubrió que la agencia gastó $600,000 en viajes y restaurantes de lujo sólo en los últimos dos ciclos fiscales, un aumento del 300% comparado con 2006.

Ayer, el nuevo liderazgo de HACLA aceptó una revisión expedida y de “arriba hacia abajo” de los estados financieros de la dependencia, responsable de construir y administrar las viviendas que el municipio provee a residentes de escasos recursos.

También el concejal Dennis Zine ejerció presión este lunes con una moción que pide tomar cartas en el asunto. “Estos reportes son sorprendentes y alarmantes. Las acciones de HACLA muestran una total indiferencia no sólo hacia los contribuyentes y el actual clima económico, sino hacia las comunidades que supuestamente debe servir”, expresó el edil.

Un reporte del diario Los Angeles Times divulgó que Montiel salió de HACLA con un cheque de 1.2 millones de dólares, un acuerdo que sus abogados justificaron como una cláusula en su contrato que le otorgaba el sueldo equivalente a 18 meses de trabajo en caso de ser separado del cargo.

Pero aún hay dudas sobre los fondos públicos que, en lugar de ser destinados a personas pobres, se gastaron en entretenimiento, viajes en limosina y restaurantes de lujo del centro de la ciudad.

“Es incomprensible que una agencia dedicada a la creación y mantenimiento de vivienda asequible para familias de bajos ingresos en Los Ángeles gastó dinero de los contribuyentes en un ‘paracaídas de oro’ [acuerdo entre empresa y trabajador que le otorga a éste importantes prestaciones en caso de ser despedido]”, señaló la contralora municipal Wendy Greuel.

La cantidad que Montiel recibió equivale al 10% del presupuesto anual de HACLA, el cual obtiene del gobierno federal, distintos subsidios y una baja cuota de alquiler. Fundada en 1938, la entidad cuenta con 75,400 unidades de vivienda y planea añadir otras 30,000 durante la próxima década.