‘Anonymous’ mide fuerzas en México

Con su guerra contra la corrupción, los 'ciberactivistas' ganan en influencia

MÉXICO, D.F.- Los “ciberactivistas” de Anonymous desconfían del Programa Paisano, pero a la vez que otorgan información a la Procuraduría General de la República (PGR) para dar con el paradero de una mafia de falsificadores que supuestamente quería traer al hijo del fallecido gobernante libio Muamar Al Gadafi, Saadi Gadafi.

El grupo de enmascarados -que inspirados en el movimiento internacional anarquista de la novela de Alan Moore saltaron en México con 33 ataques a páginas web del gobierno- mide sus fuerzas por todos los flancos.

Su objetivo lo dejaron claro desde su primer video de tres minutos difundido en la red: “Declaramos la guerra a la corrupción del gobierno”, dijeron. “A hackear sus webs, sus correos, sus servidores, a sacar a la luz toda la información oculta”.

Esta sábado, dicen que atacarán los sitios oficiales web de las autoridades de procuración de justicia y empresas de transporte terrestre de pasajeros en México porque creen que son cómplices para silenciar el secuestro de autobuses y migrantes. “Las compañías de autobuses evitan los pagos de las aseguradoras para no afectar sus ganancias finales, así como para mantener a la prensa negativa alejada”, detalló Anonymous en un comunicado.

La operación #OpCarreterasSeguras pretende que tanto las compañías como el gobierno “tomen acciones de seguridad que salvaguarden a los mexicanos y migrantes centroamericanos que son víctimas de secuestro, violaciones a mujeres, reclutamientos forzados al crimen organizado y muerte”.

De acuerdo con cifras de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) cada año son secuestrados alrededor de 10,000 migrantes, cifras que han sido negadas por el Instituto Nacional de Migración (INM).

Mientras los cibernautas anarquistas difundían sus próximas acciones, una averiguación previa se hizo pública: el expediente oficial del intento de traer a uno de los Gadafi acusado de ordenar la represión que acabó con la vida de más de 200 personas en meses pasados.

Según quedó asentado en la Procuraduría General de la República (PGR) entre el 5 y el 10 de noviembre, Anonymous hizo llegar a un alto funcionario un correo con el pasaporte falso de la canadiense Cynthia Anne Vadier, hoy acusada de encabezar la banda que pretendía introducir al exmando libio a una playa del estado de Nayarit.

Ayer el abogado de Saadi negó que su cliente hubiera querido ingresar al país; sin embargo, la PGR sostiene que la canadiense pertenecía a una banda internacional de tráfico de indocumentados y falsificadores de documentos que vendía sus servicios al terrorismo y dictaduras islámicas.

Anonymous no desmintió la información divulgada sobre su participación en la operación Huésped, como se conoció al bloqueo de la entrada de Gadafi a México.

Solo centró su comunicación en las acciones contra los transportistas programadas para hoy: entre ellas, las líneas suceptibles son ADO, Senda, Transpaís, Estrella Blanca, Ómnibus de México, Futura, Transportes del Norte y Ómnibus de Oriente por no reportar cuando “Los Zetas” detienen a un autobús para secuestrar a los pasajeros.

Los grupos de hackers participantes se hacen llamar “Indigados”, “IberoAnon”, “Sector404”, “SpyPeople” y “MexicanHackers” y participarán desde varios puntos del país, España, Colombia, Venezuela, Guatemala, República Dominicana y El Salvador

Se trata de hacer un ataque por turnos para hacerlo “más flexible, más potente y más eficaz” y así las páginas estarán caídas más tiempo.

En declaraciones publicadas en la prensa local, un supuesto miembro de Anonymous, identificado como Kennethlex, dijo que no son cibercriminales ni terroristas informáticos, “solo queremos dar a conocer todo lo que oculta el gobierno detrás de sus acuerdos confidenciales”.

El movimiento ha resultado atractivo en todo el país y de acuerdo con sociólogos como Tomás Guevara, de la Universidad Autónoma de Sinaloa, puede multiplicar su poder de convocatoria entre los jóvenes, aunque cuenta con la desventaja del anonimato.

“Por un lado no hay nada que cautive más que lo prohibido, eso está demostrado”, dijo. “Y también lo que sucede ahora es que los jóvenes no solo están inscritos en los problemas del país sino de todo el mundo: han visto que Internet tiene el poder de despertar la conciencia de la sociedad civil”.