California: año duro para 2012

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California: año duro para 2012
El desempleo será uno de los temas cruciales para las autoridades californianas.
Foto: Aurelia Ventura / La Opinión

SACRAMENTO.- A California le espera un año difícil en 2012, pues los votantes tendrán que decidir si quieren ampliar los impuestos a los ricos y aprobar un aumento al impuesto a las ventas para evitar más recortes. Al mismo tiempo es un año electoral que incluye la sustitución de buena parte de los legisladores.

El primer año del gobernador Jerry Brown fue más difícil de lo que se pensaba, porque el mandatario no logró amarrar los compromisos con los republicanos para extender tres impuestos que expiraron a mediados de año y que hubieran evitado miles de millones de dólares en recortes a los más pobres, a escuelas, universidades y otros servicios.

La situación se complicó al no hacerse realidad los 4,000 millones de dólares que se previeron en el presupuesto 2011-2012, como nuevos ingresos, por lo que los californianos comenzarán el nuevo año con recortes por más de 1,000 millones que se suman a los más de 21,000 millones realizados durante el año.

“Me siento muy mal por la gente pobre, pero 2012 será un año muy difícil. El gobernador Brown solo logrará pasar su iniciativa de aumento de impuestos para evitar más recortes a los pobres si logra que algunos de los personajes más ricos de California como Bill Gates y Mark Zuckerberg, el dueño de Facebook, se le unan en una campaña agresiva por aplicar impuestos temporales a los que ganan mucho”, dijo Arnoldo Torres, consultor político independiente en Sacramento.

Agregó que “será más difícil para Brown porque en la boleta electoral de noviembre de 2012 habrá dos iniciativas más que quieren aumentar impuestos. La historia demuestra que cuando hay muchas iniciativas, la gente se confunde y fracasan”.

Brown dijo muchas veces a los reporteros que el ambiente político que encontró en el Capitolio era mucho más difícil y bipartidista de cuando fue gobernador por primera vez en 1975-1983.

“El error de Brown fue hacer en campaña una promesa para no aumentar impuestos y creyó que una vez como gobernador podría comunicarse con los republicanos para apoyarlo a extenderlos, y perdió un primer año muy valioso”, señaló Torres.

Gil Durán, portavoz del gobernador Brown, reconoció por su parte que este año los republicanos lo bloquearon para obtener el voto de la gente y lo forzaron a hacer recortes profundos a los servicios públicos.

“En 2012, el gobernador esquivará el atasco partidista y directamente le preguntará a los votantes que escojan un mejor camino para California”, señaló.

Por otra parte, el año que entra habrá un torbellino de cambios en la legislatura estatal y el congreso con los nuevos mapas electorales y debido a los plazos legislativos. En la Asamblea, 22 asambleístas se van porque se les vence su periodo legislativo, mientras que en el Senado se retiran cinco al término de su plazo. En tanto, poco más de diez legisladores estatales están en campaña por un escaño en el Congreso.

El rediseño de los distritos electorales realizado por primera vez por una Comisión Independiente de Ciudadanos hizo que algunos distritos se encimaran y se juntarán dos legisladores por cada uno. Ahora los partidos políticos tendrán que decidir quién buscará contender por el distrito recién rediseñado. Así, en la Asamblea existen siete distritos en los que hay dos asambleístas por cada uno; y en el Senado siete distritos, con dos senadores actualmente en el cargo.

Otro de los cambios generados por el rediseño son los llamados distritos swing en los que ningún candidato tiene un apoyo abrumador.

Para Torres, el rediseño no traerá cambios drásticos en la cultura y manera de operar de la legislatura. “Más bien es cuestión de falta de liderazgo porque los legisladores no llegan ahí a resolver problemas sino a empujar una ideología”.

Héctor Barajas, consultor republicano, dijo que en el nuevo año los californianos quisieran ver liderazgo en el gobernador Brown. “Venimos de un año muy difícil con muchos recortes, y si Brown quiere que la gente lo apoye para aumentar impuestos, tiene que decirles qué tipo de reformas les va a dar a cambio y no ofrecerles el mismo tipo de gobierno quebrado”.

Más que un año difícil, 2012 será de cambio en California, consideró el consultor demócrata Roger Salazar. “Pero no está claro qué tipo de cambio tendremos. Lo que sí es cierto, es que California tiene que lidiar con el lío fiscal. Jerry Brown lo entiende y pienso que está listo para ese desafío”.

Salazar enfatizó que el año entrante los ciudadanos tendrán que decidir si pagan por los servicios o los pierden. “Es una opción simple, realmente. El gobernador Brown ha sido muy claro: el estado no puede dar lo que no tiene”.

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