Galopa con ‘War Horse’

Jeremy Irvine debuta en el cine con el papel protagonista del filme de Steven Spielberg

Galopa con ‘War Horse’
Jeremy Irvine da vida al joven Albert, propietario del caballo Joey, en 'War Horse', ya en cines.
Foto: AP

Hace casi 25 años, Christian Bale -hoy popular por dar vida a Batman en cintas como The Dark Knight y The Dark Knight Rises, además de Batman Begins—, debutó en el cine de la mano de Steven Spielberg en The Empire of the Sun.

A Bale, desde entonces, no le ha ido nada mal.

Jeremy Irvine podría seguir un camino similar.

De momento, su primer largometraje para el cine, tras su participación en la serie Life Bites, una producción de Disney Channel en Gran Bretaña, es War Horse, que también ha realizado Steven Spielberg y que, desde su estreno el pasado día de Navidad, ya ha recaudado 45.2 millones de dólares, a pesar de la competencia (Mission: Impossible: Ghost Protocol y Sherlock Holmes: A Game of Shadows) y de una duración de algo más de 150 minutos.

War Horse es una adaptación de la novela de Michael Morpurgo llevada al teatro por Nick Stafford en sendas representaciones, ambas con notable éxito, en Londres y Nueva York (en verano podrá verse en el Ahmanson Theatre de LA).

En ella se detalla la dramática aventura del caballo Joey, propiedad del joven Albert Narracott, que es trasladado al campo de batalla durante la Primera Guerra Mundial y, por lo tanto, separado de aquel.

“Es difícil explicar cómo pasó”, recuerda Jeremy Irvine vía telefónica al preguntarle sobre el hecho de entrar al mundo del cine por la puerta grande.

“Fui a audiciones durante dos meses. Nunca pensé que iba a conseguir este trabajo. Porque ni siquiera me volvían a llamar para hacer comerciales. Así que para qué iba a pensar que me iban a llamar para esta película…”.

“Un día estaba en casa, dos meses después, [mi agente] me llamó y me dijo que Steven Spielberg quería verme para escuchar mi acento”, prosiguió el actor de 21 años. “Primero pensé que era una broma… Fui a Londres, me dieron unas páginas del guión, me dijeron que fuera espontáneo, dijeron ‘acción’ y empecé a leer”.

War Horse, el filme, se distancia de la obra en su tono y aspecto mucho más tradicional y, en cierta forma, pasado de moda. “Cuando estábamos rodando no estaba pensando [en el decorado]: simplemente estaba preocupado en hacerlo lo mejor que podía”, explicó Irvine al respecto. “Steven quería eso: que me preocupara por lo que mi personaje estaba pasando por dentro y no pensar cómo yo lucía. Quería que las emociones [de Albert] fueran reales”.

“Al ver la película [acabada] pensé que era la única forma como se podía haber hecho: se trata de una historia clásica. Un cuento épico, inmenso. En Inglaterra es parte de nuestra cultura, tras el éxito del libro y de la obra. Rodarla de ese modo es muy ambicioso, pero Steven Spielberg es el único capaz de hacerlo bien y le ha hecho justicia a tan clásica historia”.

“No ensayamos”, continuó al actor que creció en la región inglesa de Cambridgeshire.

“Pero sí pasamos mucho tiempo con los caballos: tuve que aprender a cabalgar y a tratar con ellos. Pero eso fue más acerca de construir mi relación con los caballos. Así que cuando llegué al rodaje, mi relación con ellos era real y espero que eso se traslade a la pantalla”, prosiguió Irvine.

“Antes de hacer esta película no era un amante de los animales. Era algo escéptico a la hora de entablar una conexión emocional con ellos… Al cabo de una semana, todo eso cambió”, expresó.

La música no solo cobra una gran importancia en la cinta -es obra de John Williams, colaborador habitual de Spielberg-, sino también durante la filmación.

El director, explicó Irvine, recomendó que este escuchara temas específicos durante el rodaje.

“Ojalá pudiera recordar qué tema era… Un día me dio su iPhone y me dijo que lo escuchara”, recordó. “Hay algo sobre la música que puede desatar emociones que no se pueden explicar con palabras. Para Steven, darme esa pieza musical fue una forma de explicarme el tono emocional de la secuencia”.

Jeremy Irvine aseguró que quiso ser actor “desde que tenía 15 o 16 años. Tuve un profesor de [arte] dramático maravilloso y de ahí surgió todo. A esa edad es cuando uno no encaja en ningún lado, y [en esas clases] encontré a mucha gente que se sentía igual”.

La experiencia de debutar en el cine con una producción de la envergadura de War Horse, con estrenos por todo el mundo y dando entrevistas a diestro y siniestro “es nuevo e interesante. Es la primera vez que lo hago y me parece entretenido”, reconoció el actor, que rodará este año una nueva versión de Great Expectations, de Charles Dickens, con Helena Bonham Carter.

No obstante, la experiencia “es completamente surreal”, afirmó.

“Es como un sueño… No creo que sea real hasta dentro de mucho tiempo… No se puede comparar a lo que yo era antes. Yo vengo de un pequeño pueblo en Inglaterra, lejos de Londres. Estoy muy lejos de casa…”.