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Lucha por uso de condones en pornografía va al condado

Inicia recolección de firmas pero la industria se queja de intromisión

Para los representantes de la industria lo que está en juego es la preferencia de los consumidores.

Para los representantes de la industria lo que está en juego es la preferencia de los consumidores. Crédito: J. Emilio Flores / La Opinión

Los productores de películas para adultos necesitan un permiso para filmar en Los Ángeles. La Fundación AIDS Healthcare (AHF) pretende que ese permiso esté ligado al uso de condones durante las filmaciones.

Ayer, inició una campaña en el Condado de Los Ángeles para recolectar firmas con el fin de colocar una iniciativa en la boleta electoral que obligaría a las autoridades de salud pública a regular la producción de las películas pornográficas. La iniciativa utilizaría el mismo modelo -y posiblemente a los mismos inspectores- de regulación de salones de belleza, restaurantes y masajistas, según los promotores de la posible ley.

AHF necesita recoger 200,000 firmas de residentes del condado, lo cual consideran será fácil dada la rapidez con la que recogieron 71,000 hace unas semanas para una iniciativa similar en la ciudad. Pero, a la fundación le gustaría no tener que acudir a los votantes en noviembre, sino que se pueda resolver a nivel del Concejo de la Ciudad o la Junta de Supervisores antes de junio.

Michael Weinstein, presidente de AHF, dijo ayer frente a las oficinas del supervisor Zev Yaroslavsky en el Valle de San Fernando, que las autoridades no quieren tocar este tema porque se trata de un problema relacionado con sexo.

“De lo que se trata es de ponerle un alto a las excusas. [Las autoridades locales] no tienen la voluntad de regular porque creen que estas personas son dispensables y desechables”, dijo Weinstein, aseverando que se trata de asegurar la salud y el bienestar de estos trabajadores.

Mark Roy McGrath, consejero de salud pública de AHF, agregó que la industria pornográfica no sólo pone en peligro la salud de sus trabajadores, sino que pasa la factura a los contribuyentes ya que cuando alguno de éstos se enferma el condado tiene que pagar por el tratamiento.

“Todos los angelinos merecen un ambiente de trabajo limpio y seguro. De esto se trata esta iniciativa”, aseveró McGrath.

Para los representantes de la industria lo que está en juego es la preferencia de los consumidores y el futuro de la permanencia y legalidad de los productores.

Christian Mann, gerente general de la distribuidora de películas pornográficas Evil Angel y miembro de la Junta Directiva de Free Speech Coalition -grupo que representa a la industria-, dijo que la propuesta de AHF es un intento desesperado que de ser aprobado por los votantes haría que esta industria filme sin permisos o que abandone California.

“Los Ángeles dejaría de ser la mega productora de películas para adultos… podría obligar a descentralizar la industria y hasta pondría en peligro la salud del talento [actores]”, dijo Mann.

Mann explicó que la forma en que se trabaja depende de la demanda. Los clientes son quienes deciden que quieren ver en sus pantallas y cuando las producciones locales no satisfacen sus gustos, buscan producciones europeas en donde no hay este tipo de restricciones.

“El cliente no quiere ver condones. Hemos visto como una y otra vez, las empresas que deciden utilizar condones no tienen el mismo nivel de ventas”, declaró Mann, asegurando que los exámenes de salud mensuales obligatorios funcionan lo suficiente.

Por su parte, las autoridades locales -tanto del condado como de la ciudad- aseguran que el tema de la seguridad laboral le corresponde al estado y que no tienen jurisdicción para actuar.

La industria pornográfica genera alrededor de 13,000 millones de dólares anualmente.

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