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Esta ambulancia se va para El Salvador

Grupo recauda artículos para ayudar a país centroamericano; lo difícil de empacar fue el vehículo

Cual toro de lidia, la ambulancia donada al Comité Salvadoreño El Piche (CSEP) fue subida al contenedor de 40 pies que viajará por barco ocho días hacia su destino en El Salvador.

Esta maniobra fue parte de un evento caritativo en el cual se recaudaron más de 5,000 dólares en efectivo y se recibieron además andadores, camas de hospital, sillas de ruedas, ropa, juguetes y hasta televisores portátiles con destino a hospitales y orfanatorios en esa población de El Salvador.

Para introducir la ambulancia al contenedor colocado en el estacionamiento de una panadería sobre la avenida Florence, en el sur de Los Ángeles, fue necesario hacer todas las maniobras imaginadas: desarmar el interior de las portezuelas para desensamblar los espejos laterales, desinflar las llantas para que la ambulancia no pegara con el techo del contenedor y colocar vigas de madera que fungieran como rampas.

“¡Golpe avisa!”, “¡Dale despacito!”, “¡Esto no va a caber!”, eran las expresiones de los varones involucrados, quienes al tiempo empujaban el vehículo. Cada uno tenía su idea de la maniobra. y no escatimó en consejos. “¡Más para la derecha!”, “No, no, a la izquierda” se oían las voces.

Al final, ante alrededor de una centena de pares de ojos cautivos, la ambulancia cupo. “¿Ingenio?”, preguntó Enot Rubio, presidente CSEP. “¡Esto más bien fue necesidad!”. Necesidad de lograr lo que parecía imposible. Necesidad de ayudar a quienes, valga la redundancia, más lo necesitan.

Según Rubio, la respuesta del público fue soprendente porque, a pesar de que la economía es todavía inestable, lograron recaudar 4,600 dólares de los 5,000 necesarios para el envío de los artículos a El Salvador.

“Ha sido un respaldo increíble, a pesar de que la gente está gastada luego de las fiestas. Doscientas sesenta personas hicieron donativos de 25 dólares, Dios tocó sus corazones” expresó Rubio.

Kathy Rubio, hija de Enot Rubio, estudia ciencias políticas y nació en el seno de una familia de activismo comunitario. Ha viajado junto con su familia a países como El Salvador y Nicaragua para entregar donaciones recaudadas en Los Ángeles y dijo que ver de primera mano la pobreza en otros países le ha dado una perspectiva de vida distinta.

“He visto cómo, el poco trabajo que hacemos acá, en estos países [El Salvador, Nicaragua, Honduras, etc.] cambia vidas”, compartió.

Con el trabajo de decenas de pares de manos se clasificaron, ordenaron y empacaron grandes cajas con artículos como pañales, ropa, zapatos, cobijas y andadores.

Al cabo de 17 años, CSEP suma más de 3 millones de dólares en donativos, que se han traducido en la construcción de tres clínicas, 144 viviendas, un centro deportivo, un centro comunitario, reacondicionamiento de parques, etc. todo esto en El Salvador, Honduras, Nicaragua y México.

El contenedor, con ambulancia dentro, llegará a El Salvador el 24 de enero, y esperará en puerto aproximadamente un mes por el trámite de liberación de aduanas.

Debido a un acuerdo logrado por CSEP con el gobierno salvadoreño, no se cobrarán impuestos de ingreso por lo donado.

Según la Organización de las Naciones Unidas, El Salvador es el séptimo país más pobre de Centroamérica. En 2009, 13.5% de la población vivía con menos de 1.25 dólares al día.

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