Más indigentes en la mira de Ocampo

Fiscal asegura que había seleccionado a más víctimas; hoy será instruido de cargos

Agentes que participaron en la pesquisa observan las fotos de los desamparados que fueron supuestamente asesinados por Ocampo.

Agentes que participaron en la pesquisa observan las fotos de los desamparados que fueron supuestamente asesinados por Ocampo. Crédito: Ciro Cesar / La Opinión

SANTA ANA.- Itzcóatl Ocampo, acusado de ser el asesino en serie de cuatro “homeless”, tenía en la mira a más víctimas, señaló ayer la Fiscalía del Condado de Orange al asegurar que tienen en custodia a la persona que durante casi un mes mantuvo aterrorizada a la comunidad.

El fiscal de distrito Tony Rackauckas no quiso decir el número de víctimas que Itzcóatl Ocampo había seleccionado para matar.

Aseguró que no hay indicios de que otra persona esté atacando a los indigentes del condado, pero que la investigación no ha terminado.

De 23 años de edad, Itzcóatl Ocampo perteneció a los Marines de 2008 a 2010 y participó en la guerra de Irak.

Familiares han declarado que desde su regreso de Irak el joven cambió su comportamiento.

El sospechoso de ser un asesino en serie fue detenido el pasado viernes 13 de enero tras cometerse el último asesinato, el de John Berry, un desamparado de 64 años de edad y veterano de la guerra de Vietnam.

Berry fue asesinado alrededor de las 8:00 de la noche en la entrada del “drive thru” del Carl’s Jr. localizado en el 5735 de la avenida La Palma, en Anaheim, donde solía pasar la noche este vagabundo y donde se ha improvisado un altar en su memoria.

Cuando estaba siendo acuchillado, varias personas se percataron y fueron a auxiliarlo para luego empezar a corretear al agresor.

La policía se sumó a la persecución y fue capturado el joven Ocampo, a quien le detectaron sangre entre sus ropas.

Cerca del lugar de la detención, junto con algunas de sus ropas que al parecer se quitó durante la huida, se logró recuperar un puñal tipo militar modelo KA-BAR Bull Dozer con el que se presume también acuchilló a las demás víctimas: James McGillivray, de 53, Lloyd “Jimmy” Middaugh, de 42, y Paulus “Dutch” Smit, de 57.

Todos los indigentes sufrieron decenas de heridas en rostro y tórax. Uno de ellos fue apuñalado hasta en 60 ocasiones.

La Fiscalía de Distrito indicó que conforme las pruebas del forense, las múltiples heridas causadas en todos los casos eran similares y al parecer producidas por el mismo tipo de arma.

Ocampo tendrá su primera comparecencia ante un juez hoy a 9:00 de la mañana cuando se le presenten de manera formal los cargos por múltiples homicidios.

Rackauckas dijo que el joven enfrenta como mínimo la cadena perpetua sin derecho a libertad condicional y que la fiscalía, una vez que analizara todo el caso, podría pedir la pena de muerte.

“Hay quienes no pudieran sentir simpatía por estas víctimas debido a que eran indigentes o porque algunos tenían antecedentes criminales. A menudo este tipo de víctimas son presa de depredadores porque creen que nadie se preocupará. Me siento orgulloso de vivir en una comunidad en la que se preocupan por los más vulnerables. Lo vimos en el caso de Kelly Thomas y lo vemos aquí”, mencionó Rackauckas ayer durante una conferencia de prensa.

El caso del “asesino en serie de homeless” inició el 20 de diciembre de 2011, cuando a las 8:15 de la noche fue encontrado el cadáver de McGillivray en la avenida Bradfort de la ciudad de Placentia, en Orange. Diez días después ya sumaban tres las víctimas.

Las autoridades creen que el último asesinato, el de John Berry, pudo haber sido por su exposición en los medios, ya que su fotografía e historia apareció en un artículo del periódico Los Angeles Times.

De hecho Berry había reportado a las autoridades que sentía que alguien lo vigilaba y perseguía.

También se informó que Itzcóatl Ocampo estuvo en un par de ocasiones en los retenes policíacos que se hicieron para recabar información de la gente. Al parecer pretendía despistar a la policía.

Contenido Patrocinado