Hay que trabajar juntos

Hay que trabajar juntos

El discurso anual del Presidente ante el Congreso es un acto de gobierno cargado de simbolismo político, mucho más si éste se realiza durante un año de elección presidencial como en esta ocasión.

No obstante, el mensaje del presidente Obama además de contener una visión general de una sociedad económicamente más justa tiene propuestas específicas para crear empleos y ayudar a los desempleados a recibir reentrenamiento laboral.

Muchas de las propuestas del mandatario serán decididas eventualmente en noviembre por los votantes. Hoy existe una gran diferencia entre los demócratas y republicanos sobre como enfrentar los grandes retros que tiene ante sí Estados Unidos a mediano y largo plazo.

Sin embargo hay acciones concretas que se pueden tomar desde ahora para ayudar a los estadounidenses golpeados por una economía que se hundió con un presidente republicano y que le cuesta sacarla adelante a un demócrata.

Es necesario que la Casa Blanca y las dos cámara del Congreso trabajen conjuntamente el resto del año para el bien de los estadounidenses.

Por eso es lamentable que el liderazgo republicano de la Cámara Baja esté mal predispuesto al mensaje presidencial. Cómo explicar sino el comentario del presidente de la Cámara, John Boehner, que el domingo pasado calificó de “patético” el mensaje recién dado a conocer el martes.

Es difícil imaginar, dados los antecedentes de estos años, que la oposición a Obama trabaje con él por temor a darle algún éxito que le ayude a su reelección.

Los estadounidenses merecen mucho más en estos momentos difíciles que los cálculos políticos y egoístas que apuestan a su sufrimiento para sacar un rédito electoral. La Casa Blanca y el Congreso pueden estar pensando en noviembre, pero no se pueden esperar 10 meses para hacer lo que hoy es urgente como la creación de empleos.