Policía reparte comida a familias pobres

Anthony es una de las áreas más pobres de Texas. El ingreso anual de estas familias no rebasa los $20,000.

Carlos Enriquez, director de policia de Anthony, entrega una bolsa con alimentos a una residente.

Carlos Enriquez, director de policia de Anthony, entrega una bolsa con alimentos a una residente. Crédito: EFE / HECTOR MANUEL CASTRO

Anthony, Texas (EFE).- Desde tempranas horas de hoy, cientos de familias se apostaban alrededor del Departamento de policía de la ciudad de Anthony, en Texas, con la finalidad de recibir un mercado gratis.

La mayoría de estas personas son residentes de uno de los sectores más pobres del estado, donde según su alcalde, Arturo Franco, el ingreso anual en estos hogares no sobrepasa los $20,000.

“Muchas de estas familias tienen hasta siete miembros en casa, y todos tienen que subsistir con cantidades mínimas de dinero que obtienen por trabajos temporales o mal retribuidos”, indicó a Efe el alcalde.

Es por este motivo que el Departamento de Policía de la ciudad ha iniciado una campaña mensual que intentará dar una mano a sus habitantes, quienes sufren en carne propia la falta de recursos financieros.

“Nuestros residentes padecen de hambre y tienen que vivir en condiciones de carencia extrema”, manifestó Carlos Enríquez, director del Departamento de Policía, y quien lidera la recolección y entrega de estas dispensas.

Enríquez dijo que para darle vida a esta iniciativa, su oficina debe aportar la suma de 600 dólares mensuales, y con tal dinero compran al por mayor artículos no perecederos que almacenan en sus propias oficinas hasta el fin de mes, tiempo en el que reparten los mercados.

El programa de ayudas se realiza hace tres meses, y se ha destinado el último viernes de cada mes para entregar a las familias los artículos de comida.

Según el Censo de 2010, Anthony cuenta con 5.000 habitantes, de los cuales más del 80 por ciento son mexicanos que viven en condiciones de extrema pobreza.

“Estas dispensas nos sirven muchísimo para poder comer más días en el mes”, señaló Aurora Díaz, una de las beneficiadas con el programa, y quien adujo que en su casa reside su esposo, sus dos hijas y cinco nietos.

En cada caja hay arroz, frutas y vegetales, pan, agua, fríjoles, enlatados diversos, sopas en sobre y jugos, elementos que cada familia recibió agradecida ya que representa el sustento diario.

“Estamos felices con esta ayuda de los policías. Ellos no se alcanzan a imaginar el regalo tan grande que nos hacen”, dijo Luis Jácome, un anciano que vive en un remolque junto a su esposa y sus hijos.

Mientras los agentes policiales subían las cajas con mercado al carro de aquel hombre, él y su esposa se tomaban de la mano y sonreían.

“Esta noche vamos a cenar muy bien”, manifestó agradecido.

Muchos de los alimentos entregados a estas familias son donados por particulares y algunos supermercados de la región, quienes sin tener grandes capitales, se han unido a ayudar a sus vecinos.

“Somos una ciudad pobre, pero aún así vemos a residentes que vienen y dejan un tarro de comida, o una libra de fríjoles, para ayudar a otros que están en peores situaciones”, argumentó Cynthia Clarke, secretaria de la ciudad.

La mujer dijo que es increíble observar a miembros pobres de la comunidad ayudando con alimentos a otros aún más pobres.

“No es necesario ser ricos para dar una mano. Somos pobres pero con un gran corazón”, finalizó.

Por ahora, el Departamento de policía de Anthony, Texas, comienza la recolección de nuevos elementos para donar el mes entrante, y aumentar el número de familias beneficiadas.

“Nuestra meta inmediata es colaborarle al menos a otras 50 familias necesitadas. Ojalá que podamos lograrlo”, dijo Enríquez mientras entregaba la última caja.

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