Son Chivas de a-cero

Ambriz debuta con el Rebaño, que suma su tercer juego sin anotar, aunque le 'roba' punto a Pumas

Son Chivas de a-cero
Emilio Orrantia (i) y el delantero Javier Cortés (d) de Pumas disputan un balón con Marco Fabián (c) de Chivas.
Foto: EFE

MÉXICO, D.F.- Pumas y Chivas congelaron ayer el marcador en el Estadio Olímpico Universitario con un 0-0 que a nadie dejó contento, pues la afición los despidió entre abucheos y los jugadores auriazules fallaron en su intento por redondear la celebración del 50 aniversario del ascenso a Primera.

Para el cuadro rojiblanco, que estrenó técnico en la persona de Ignacio Ambriz, el resultado no fue tan malo porque al menos con la igualada frenó la inercia de derrotas que los venía aquejando bajo el mando de Fernando Quirarte, aunque de nuevo mostraron falta de contundencia, pues es el tercer juego de la temporada que no anotan; el único gol que tiene en su cuenta el chiverío fue del defensa Héctor Reynoso, sobre Jaguares, en la segunda fecha.

“Al final no perdemos, es cierto que teníamos la idea de sacar un triunfo, pero también enfrentamos a un rival de categoría, muy intenso, y que juega bien al futbol”, explicó Nacho Ambriz.

Incluso, ayer se vio a un Guadalajara bien plantado que se mostró en la cancha con algunas jugadas de peligro y con notable mejoría.

Pumas tuvo las más claras opciones del partido, pero ninguna pudo cuajar, ya que el Rebaño se defendió con uñas y dientes, y hasta de la línea salvó un disparo de Marco Palacios.

“Los aficionados quieren ver goles, pero a veces los rivales no te dejan. Los goles no se dan, pero la entrega siempre está presente”, dijo el timonel de Pumas, Guillermo Vázquez.

En el primer lapso, los auriazules jugaron con toques cortos y soltando el balón rápidamente, lo cual dio fluidez al partido, misma que desapareció en el complemento.

Juan Carlos Cacho y Martín Bravo fueron los delanteros sobre los que recayó la ofensiva de casa y ambos respondieron a medias porque, a pesar de que tuvieron un par de llegadas de buena hechura, finalmente no pudieron tener el talento para pegarle al balón con dirección en la última jugada.

Luis Michel estuvo muy pendiente de cada avance y siempre hizo su labor para salir a achicar los espacios y al jugar el área.

Javier Cortés tuvo un buen desempeño por las bandas en el primer tiempo, pero poco a poco lo fueron ablandando, con un juego ríspido de parte, sobre todo, de Patricio Araujo, poco perceptible para el árbitro.

Omar Arellano y Alberto Medina iniciaron en la banca e ingresaron para el segundo tiempo.

Mientras, la “Pina” Arellano lideró el escaso ataque de Chivas el resto del juego, el “Venado”, como partidos anteriores, no apareció.

Al 74′, Michelle Castro, quien ingresó por Carlos Campos, se metió hasta la cocina, y su avance habría terminado en gol de no ser porque el remate de Marco Palacios fue contenido en la línea por el defensa Jonny Magallón.

Tal parece que el frío que entumió a los asistentes al Olímpico Universitario también terminó por congelar a los jugadores de ambos bandos porque el gol nunca llegó.

De esta manera, Pumas sigue sin encontrar una delantera con “punch”, mientras Chivas por lo menos ya no perdió.

Así, el partido sólo será recordado por haber enmarcado las festividades del 50 aniversario y por haber violado el reglamento al dibujar una “U” en el centro del campo para conmemorar esta hazaña. De lo futbolístico, nada.

Pumas llegó a cinco puntos, mientras que las Chivas tienen uno, pero se mantienen en el último lugar de la tabla.

El Rebaño, que nunca había comenzado una temporada con tres derrotas en fila, recibirá al Morelia en la próxima fecha, y los universitarios visitarán al Santos Laguna.