Desgaste ‘inusual’ en San Onofre

Reporte llega tras escape 'mínimo' de radiación en la planta nuclear
Desgaste ‘inusual’ en San Onofre
La planta nuclear San Onofre, 45 millas al norte de San Diego, es operada por Southern California Edison.
Foto: J. Emilio Flores / La Opinión

Se ha encontrado desgaste inusual en centenares de tubos que transportan agua radioactiva en la Unidad 2 de la planta nuclear San Onofre en el Sur de California, lo que plantea dudas sobre la integridad del equipo que la compañía instaló en una multimillonaria renovación en 2009.

La divulgación se hizo dos días después de que una pérdida en un tubo en la otra unidad de la planta llevó a los operadores a apagar el reactor como precaución. Una cantidad minúscula de radiación podría haber escapado, pero las autoridades aseguran que los trabajadores y el público no corrieron peligro.

Los problemas en la Unidad 2 se descubrieron durante inspecciones a un generador de vapor, después de que la planta ubicada 45 millas al norte de San Diego se desconectara para tareas de mantenimiento y reaprovisionamiento de combustible. Los dos enormes generadores de vapor en la Unidad 2, cada uno de ellos con 9,700 tubos, fueron reemplazados en otoño 2009, y un año después en la planta gemela, Unidad 3, como parte de un reacondicionamiento por 670 millones de dólares.

Según la Comisión Reguladora Nuclear (NRC, en inglés), más de un tercio de la pared se había desgastado en dos tubos en la Unidad 2, por lo que se deberá retirarlos y sacarlos de servicio. Por lo menos 20% de la pared del tubo se había desgastado en otros 69 tubos, y en más de 800 el desgaste era de al menos 10%.

“El grado de desgaste que estamos viendo en estos tubos no es normal en un nuevo generador de vapor”, dijo Victor Dricks, portavoz de NRC. “Si se tiene esa clase de desgaste en cualquier lugar del tubo, hay un problema porque se degrada la integridad del tubo, lo que puede contribuir a pérdidas”.

Southern California Edison, operador de la planta, no cuestionó las cifras que NRC dio a conocer, pero advirtió que las pruebas realizadas en los tubos son preliminares. Gil Alexander, portavoz, describió las pruebas como “una fotografía inicial”, y dijo que se harán pruebas más sofisticadas.

No sabía si las pruebas retrasarían el cierre planificado del reactor durante dos meses.

“No es algo sin precedentes en la industria que haya desgaste acelerado en pequeñas secciones de los tubos en los primeros años de uso”, dijo.

Según funcionarios de la compañía, los generadores de vapor nuevos fueron fabricados por Mitsubishi Heavy Industries, con sede en Japón. La compañía no respondió a un mensaje de correo electrónico enviado el miércoles. Alexander dijo que funcionarios de Mitsubishi están colaborando con los análisis de los tubos en la planta.

Joram Hopenfeld, ingeniero de NRC e investigador jubilado, dijo que la compañía tendrá que determinar por qué los tubos se están degradando tan rápidamente “antes de hacer cualquier otra cosa”.

“Nunca oí hablar de algo similar en un período tan corto”, dijo Hopenfeld.

“Las consecuencias para la seguridad podrían ser muy, muy graves”, agregó Hopenfeld. “Normalmente la preocupación es por generadores de vapor más viejos, cuando tienen grietas por todos lados”.

Según la comisión reguladora, los tubos tienen un papel importante en la seguridad porque representan una de las principales barreras con el lado radioactivo de la planta. Si un tubo se rompe, existe la posibilidad de que radioactividad del sistema que bombea agua a través del reactor pueda escapar hacia la atmósfera.

Agua caliente y a presión que circula por los tubos de 0.75 pulgadas de diámetro se usa para calentar agua fuera de los tubos, que no es radioactiva. El vapor que se forma se usa para mover turbinas y generar electricidad.

La velocidad de la pérdida de agua del martes en el reactor de la Unidad 3 se estimó inicialmente en 85 galones al día, aproximadamente la mitad de lo se exigiría para cerrar la planta. La compañía dijo que la velocidad de la pérdida era “mucho menor”, pero no proporcionó una cifra.

No es claro qué provocó la falla en el tubo, o si la compañía se enfrentó a una falla aislada en un único tubo de aleación o a un defecto de fabricación que podría estar presente en otros lugares en el enorme sistema de tubos de la planta.

El gas radiactivo que escapó de ese tubo fue transportado por un conducto de ventilación hacia un edificio que contiene equipamiento auxiliar, según la NRC.

La radiación fue detectada por monitores en ese edificio, que está separado de la estructura sellada en la que está el reactor.

Debido a que el edificio auxiliar no está sellado -las personas entran y salen por las puertas- es posibleque la radiación haya escapado hacia la atmósfera.

La compañía dijo que no hubo señales de que el fuerte desgaste de los tubos estuviera relacionado con terrorismo.

La planta es propiedad de Southern California Edison, San Diego Gas & Electric y la Ciudad de Riverside. Southern California Edison brinda servicios de electricidad a casi 14 millones de residentes en California Central y el Sur de California.