Obama promulgará última ley de Giffords

La iniciativa iguala las penas enfrentadas por traficar droga vía avionetas ultraligeras a las asignadas al tráfico transfronterizo de estupefacientes usando automóviles o aviones
Obama promulgará última ley de Giffords
Gabrielle Giffords resultó herida de gravedad en un tiroteo en Arizona el 25 de enero de 2011.
Foto: AP

Washington.- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, promulgará este viernes una ley que busca reforzar la seguridad fronteriza al combatir el tráfico de drogas por las fronteras norte y sur del país, informó hoy la Casa Blanca.

El mandatario firmará este viernes la “Ley para la Prevención del Contrabando con Avionetas Ultraligeras de 2012”, que fue la última iniciativa que patrocinó y votó la legisladora demócrata Gabrielle Giffords, dijo la Casa Blanca en un comunicado.

Giffords, herida de gravedad en un tiroteo hace un año, abandonó el pasado 25 de enero su escaño por Arizona en la Cámara de Representantes para continuar su rehabilitación.

Obama firmará la ley en el Despacho Oval acompañado del vicepresidente Joe Biden, Giffords, y el esposo de ésta, el astronauta jubilado Mark Kelly.

La ley en cuestión, aprobada por el Congreso a finales de 2011, da a las autoridades policiales mayores poderes para combatir el tráfico de drogas en las fronteras de EE.UU. con Canadá, al norte, y con México, al sur, indicó la Casa Blanca.

Según fuentes legislativas, la ley busca corregir un resquicio legal que han aprovechado los narcotraficantes, que hasta ahora recibían sentencias menores por el uso de avionetas ultraligeras, en comparación con las sentencias impuestas por el uso de aviones o automóviles.

Así, la ley uniformará las sanciones para el tráfico de drogas sin importar los medios utilizados, de manera que las sentencias serán de hasta 20 años en prisión y una multa de $250,000.

Se calcula que cada año, los contrabandistas recurrían a avionetas ultraligeras (ULAs, en inglés) en la frontera sur para acarrear centenares de cargamentos de drogas.

Dichas avionetas son la predilección del narcotráfico debido a su tamaño, peso y a su capacidad para hacer vuelos nocturnos sin luces y evadir la detección de radares; además de sus bajos costos de operación y mantenimiento.

La violencia generada por el crimen organizado ha causado la muerte de unas 50,000 personas en México desde 2006, cuando el presidente mexicano, Felipe Calderón, decidió intensificar la militarización de su estrategia de seguridad en lo que él mismo nombró como una “guerra”.

El Gobierno de EE.UU. ayuda a México a combatir al narcotráfico y el crimen organizado mediante la Iniciativa Mérida, pero ésta ha sido objeto de críticas en el pasado por la lentitud en la entrega de recursos en ese país.