Niños con hambre en las escuelas

Aumenta el número de madres que pasan por la difícil decisión de llevar a sus hijos a la escuela con poco o nada en el estómago.

Niños con hambre en las escuelas
Oficiales de la escuela primaria Engelwood en Orlando, con un 79% de estudiantes hispanos, entregan bolsas de comida a estudiantes.
Foto: Migdalia Fernández / La Prensa

Orlando – Ivelise Martínez es una madre de dos estudiantes que asisten a la escuela primaria Engelwood Elementary, al sureste de Orlando. Su rutina diaria, como toda madre con niños de edad escolar, comienza en despertar a sus hijos a prepararlos y desayunar para ir a la escuela.

Sin embargo, Martínez comenta que, contrario a otras familias, en su casa a veces no hay qué desayunar.

“Perdí mi trabajo hace poco y con lo que gana mi esposo no nos alcanza, apenas nos da para dónde vivir. Y gracias a Dios que aún tenemos eso porque aquí hay muchos estudiantes que tampoco tienen dónde dormir”, dijo Martínez.

Estudiantes hispanos

Como ella hay muchas madres que pasan por la difícil decisión de llevar a sus hijos a la escuela con poco o nada en el estómago.

Raquel Mota, madre de Edgar Juárez de apenas 5 añitos, se alegra que Engelwood, con un 79% de estudiantes hispanos, está recibiendo ayuda de organizaciones como el Christian Service Center.

“Es una bendición que viene muy bien en este tiempo, porque recibimos ayuda para comida que es escasa en estos días”, explica. Y el pequeño Edgar añade, “me siento muy contento de que nos den comida para ayudar a mi mami”.

Hace dos semanas que Engelwood cambió un estante de libros para almacenar comida. Con la ayuda de Pantry of Love, un programa bajo la administración del Christian Service Center, muchos estudiantes han tenido la oportunidad de llevar a casa, además de libros, una bolsa con provisiones de comida lo suficiente para varios días o el fin de semana.

Love Pantry comenzó hace un año como un proyecto de donaciones de la iglesia First Baptist y se convirtió en un esfuerzo para ayudar a las familias del Sistema de Escuelas Públicas del Condado Orange (OCPS). Durante su primer año donó unos 13,000 artículos de higiene personal y alimentación a más de 2,500 familias en 13 diferentes escuelas. Su meta es llegar al menos a 60 escuelas para fin del 2012.

Bolsas de provisiones

Es impresionante observar decenas de estudiantes esperar ansiosos que llamen su nombre para llevar comida a la casa —a menos de varias millas de zonas adineradas. La alegría en su rostro demuestra la necesidad del regalo de comida recibida.

En la bolsa de provisiones que llevaron a su casa la semana pasada había: cereal, una porción pequeña de lentejas y arroz, dos potes de vegetales, jalea, mantequilla de maní y algunas otras provisiones, según alcanza las donaciones.

Christina Savino, quien dirige el vínculo con Homeless Education Liaison de OCPS, dice que el hambre y la falta de hogar son problemas que van de la mano. “Ahora mismo son los dos problemas mayores que enfrentan los estudiantes que residen en Orange County”. Según OCPS, unos 3,241 niños han sido reportados sin hogar.

En una encuesta del personal escolar, se reveló que hay una gran necesidad para alimentar a los niños. Kelly Pelletier, directora de la primaria Engelwood, asegura que ”como escuela estamos intentando ayudar a nuestra comunidad”. En enero Pelletier pidió ayuda para regalarle abrigos a estudiantes que llegaban a la escuela con pantalones cortos y una t-shirt ligera aún cuando estaba a 40 grados.

“Es muy duro intentar exigir resultados en la enseñanza cuando tenemos niños con el estómago vacío y hasta algunos viviendo en hoteles, en refugios o con familiares”, explicó Pelletier.

Cortar cupones de descuento

La escuela cuenta con una persona voluntaria a tiempo completo para encargarse de la alimentación de los estudiantes. “Tenemos una madre que hace ‘extreme couponing’ y ella está ayudando a donar lo que puede conseguir con cupones de descuento para la escuela, así como una que otra donación independiente”, comentó Pelletier.

Juanita Guadalupe Maldonado, madre de una estudiante de primaria, comenta al recoger su bolsa de provisiones, “agradezco a los administradores de la escuela, la principal y los maestros por preocuparse de nosotros”.

migdalia.fernandez@laprensaorlando.com