Padres y niños: ‘No cierren la escuela’

Padres y niños: ‘No cierren la escuela’
Padres y estudiantes del centro preescolar Roberti del Sur de Los Ángeles protestan por los recortes.
Foto: Virginia Gaglianone / La Opinión

Como preámbulo de la marcha programada para hoy frente a las oficinas del Distrito Escolar Unificado de Los Angeles (LAUSD), un grupo de padres, maestros, activistas y niños marcharon ayer frente a una escuela preescolar en el sur de Los Ángeles, para protestar por los propuestos recortes de presupuesto.

La Junta Escolar decidirá hoy el futuro de los centros de educación temprana y la educación para adultos. La decisión podría resultar en el cierre de 109 centros preescolares. Las escuelas Head Start no están incluidas en los recortes de LAUSD porque operan con fondos federales.

Pequeños niños del centro de educación preescolar David Roberti marchaban con sus padres llevando pancartas que decían: “Salven nuestras escuelas”.

Martha Bayer, directora del comité de educación temprana del sindicato de maestros UTLA llegó desde Lancaster para apoyar la protesta.

“Quieren cortar 32,000 posiciones para ahorrar dinero, pero no se dan cuenta de que en realidad este programa [de educación temprana] les va a ahorrar mucho más”, señaló Bayer. Los niños que no reciben educación preescolar quedan 18 meses más rezagados que el resto, y sólo el 6% de ellos logra alcanzar el nivel de los que sí recibieron educación preescolar, explicó Bayer, basándose en un estudio que siguió a un grupo de niños hasta que cumplieron 30 años. El corte también afectaría a las madres que trabajan fuera de casa, que tendrían que pedir ayuda financiera para pagar el cuidado de sus niños. Incluso existen centros de cuidado para bebés en ciertas escuelas secundarias, para que las madres adolescentes puedan dejar a sus niños y terminar con sus estudios, dijo Bayer. “Desde 2008, Sacramento ya cortó mil millones de dólares de fondos para la educación preescolar, agregó.

Claudia Soto, una de las madres de los niños del centro Roberti explicó que sus dos hijos asistieron a esa escuela y que los padres solo pagan de acuerdo a sus ingresos. Soto está desempleada y no puede pagar un preescolar privado.

“Mi hijo que ahora tiene seis años tenía problemas del habla y aquí [centro Roberti] me lo recibieron. Una psicóloga venía todas las semanas a trabajar con él y nos dieron programas de ayuda absolutamente gratis”.

Javier Rodríguez, vocero del centro Roberti, dijo que hoy se unirán al resto de los cientos de maestros, estudiantes, padres y activistas que llegarán en autobuses al edificio de LAUSD para protestar por los cortes.

“Si cierran las escuelas los que se van a perjudicar son los niños”, dijo María Virgen, otra de las madres. “Va a ser como si les cortaran las alas”.

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