Santorum, Romney y las heridas del debate

El nivel de la discusión entre precandidatos conservadores se calienta mientras las primarias del "Súper Martes" que podrían ser decisivas están a la vuelta de la esquina.

Santorum, Romney y las heridas del debate
Los precandidatos republicanos a la presidencia, Rick Santorum (i), Mitt Romney (c) y Newt Gingrich.
Foto: EFE / ROY DABNER

WASHINGTON.- Los principales aspirantes a la candidatura presidencial republicana Rick Santorum y Mitt Romney regresaron el jueves a hacer campaña, ambos tocados por la feroz y muchas veces personal confrontación del día anterior, tal vez el último debate en la batalla por ganar la nominación para enfrentarse al presidente Barack Obama en las elecciones generales.

Romney, ex gobernador de Massachusetts, golpeó el historial de Santorum como senador por Pensilvania. Por su parte, el ultraconservador —el aspirante republicano que más recientemente ha desafiado la débil ventaja de Romney— respondió vigorosamente poniendo en entredicho las credenciales conservadoras del empresario multimillonario.

El debate del miércoles por la noche antecede a una nueva e intensa ronda de elecciones estado por estado, comenzado el martes en Arizona y en Michigan, estado natal de Romney.

Santorum —quien se opone ferozmente al aborto y se ha expresado en contra de la anticoncepción, y a las relaciones sexuales entre homosexuales— ha emparejado o superado a Romney en encuestas nacionales recientes.

Obama ha estado vulnerable debido a la lenta recuperación económica, pero Romney no ha podido atraer el apoyo de los republicanos conservadores que desconfían de él por sus posturas moderadas en temas como el aborto, los derechos de homosexuales y la reforma al sistema de salud.

Particularmente problemático para Romney y la élite republicana que lo apoya es el avance de Santorum en los sondeos en Michigan. El padre de Romney fue gobernador de Michigan y el aspirante creció en el estado que es conocido como el hogar de las automotrices de Estados Unidos.

Michigan es un estado que Romney está obligado a ganar, como sucedió en 2008, cuando ganó en la entidad pero no pudo conseguir la nominación republicana.

Una derrota aquí podría noquearlo permanentemente y quitarle su lugar como puntero. Además le daría a Santorum el impulso esencial en 10 estados donde habrá votaciones el 6 de marzo, el grupo de elecciones primarias conocido como Súper Martes.