La basura de la discordia de Bloomberg
El concejal Fernando Cabrera (D-Bronx), se opone al plan del alcalde Bloomberg. Crédito: Juan Matossian / EDLP
Nueva York.- Concejales de varios distritos de Nueva York y representantes de organizaciones neoyorquinas se congregaron ayer en las escalinatas del ayuntamiento para mostrar su oposición al plan de la Ciudad de cobrar a las entidades sin ánimo de lucro por la recogida de basuras.
El plan de la administración del alcalde Michael Bloomberg le costaría unos $17 millones a los grupos sin ánimo de lucro, en un momento en el que las donaciones a estas organizaciones están en los niveles más bajos desde hace cuatro décadas.
El concejal David Geenfield (D-Brooklyn) presentó un proyecto de ley para bloquear esta medida.
“Esta política errónea supone otro golpe para las organizaciones sin ánimo de lucro cuando ya están muy debilitadas”, dijo el concejal Greenfield. “Estos grupos dan un servicio vital a nuestra comunidad y muchas están luchando por sobrevivir por culpa de la recesión”, añadió.
La medida impactará a miles de grupos sin ánimo de lucro en toda la ciudad, incluyendo universidades, iglesias, museos, entidades de servicios sociales, instituciones culturales y programas de deporte.
El concejal Fernando Cabrera (D-Bronx) destacó asimismo que la política penalizará especialmente a las comunidades más pobres, cuyos servicios dependen en muchos casos de entidades sin ánimo de lucro más que de la ciudad.
“Las organizaciones no van a tener dinero para dar sus servicios y los que más van a sufrir son los pobres, especialmente la comunidad latina y negra”, alertó el concejal Cabrera. “La ciudad parece que quiere sacarse de encima a los pobres para que los ricos y sus proyectos tengan más espacio”.
La administración de Bloomberg defiende el plan argumentando que es necesario para recortar la cantidad de basura que la ciudad genera.
“Es parte de nuestro esfuerzo por doblar el reciclaje de la ciudad y recortar la cantidad de basura que mandamos a los vertederos a la mitad”, dijo Marc La Vorgna, portavoz del alcalde Bloomberg. “Es un incentivo para reciclar más y desperdiciar menos”.