Antiabortistas exigen libertad religiosa

"Las mujeres necesitamos verdaderos servicios de salud, no facilidades legales para matar", argumentan
Antiabortistas exigen libertad religiosa
Varios grupos religiosos realizaron un protesta contra la administración del Presidente Barack Obama que obligaría a que instituciones o empresas deban incluir obligatoriamente la cobertura de anticonceptivos y fármacos abortivos.
Foto: Zaira Cortés / EDLP

Nueva York.- La venezolana Laura Olivares sostenía una figurilla de la Virgen de Fátima mientras demandaba libertad religiosa junto a unos 400 manifestantes.

Agitando con fuerza un rosario, la mujer de 42 años sentenció que el aborto es un acto aberrante que lastima al género femenino. Su hija Ali Jiménez de 17, comparte la idea.

Ambas consideran anticonstitucional el mandato del presidente Obama anunciado el pasado 20 de enero, en el que se determina que desde agosto de este año, todos los seguros médicos para los trabajadores de una institución o empresa deberán incluir de manera obligatoria la cobertura de anticonceptivos, esterilización y fármacos abortivos como la píldora post-coital (“pildora del día después”).

Olivares, madre de dos adolescentes, insistió en que el aborto no es cuidado de la salud, sino asesinato.

“Yo no permitiré que mis hijas pierdan el respeto por la vida”, dijo la residente de Brooklyn.

“Las mujeres necesitamos verdaderos servicios de salud, no facilidades legales para matar”.

La mañana de ayer frente al Federal Hall National, líderes religiosos y funcionarios se congregaron para exigir libertad religiosa; sin embargo, alguno de los presentes desaprobaron su demanda.

Segundo Cinché, un ecuatoriano católico de 43 años, indicó que la iglesia no debería de intervenir en las decisiones del Estado.

“En mi país muchas mujeres pobres no tienen acceso a anticonceptivos, ni a practicarse un aborto seguro. Aquí tenemos muchas ventajas. Ellas deben decidir sobre su cuerpo, no la iglesia”, dijo Cinché.

“El aborto debe ser elegido sin culpa motivada por cuestiones de religión, y el Estado tiene la obligación de proveer los servicios médicos”, agregó Cinché.

Luego de la presión ejercida por líderes religiosos, las instituciones de la Iglesia Católica recibieron una prórroga de un año para hallar una forma compatible para cumplir con el mandato.