Pandillero afroamericano, culpable de asesinato de dos hispanos

Un pandillero afroamericano de Los Ángeles, se declaró culpable de asesinato en primer grado por las muertes de un joven hispano estudiante distinguido y una madre, también hispana, en dos casos separados, informó la fiscalía.
Sigue a La Opinión en Facebook
Pandillero afroamericano, culpable de asesinato de dos hispanos
Foto de archivo donde un integrante de los Latin Kings muestra su tatuaje.
Foto: Archivo / Impremedia

Los Ángeles (EFE).- Un pandillero afroamericano de Los Ángeles, se declaró culpable de asesinato en primer grado por las muertes de un joven hispano estudiante distinguido y una madre, también hispana, en dos casos separados, informó la fiscalía.

Marquis Edwards, de 22 años, miembro reconocido de la pandilla “Pueblo Bishops Bloods” del sur de Los Ángeles y conocido como “Baby Uzi”, se declaró culpable ante el juez de distrito S. James Otero de asesinato en primer grado, por una emboscada contra tres jóvenes hispanos el 4 de septiembre de 2006.

Edwards reconoció haberse bajado de un vehículo para perseguir al joven de 15 años, José Maldonado, a quien le disparó a quemarropa. Maldonado -estudiante distinguido de preparatoria sin nexos con las pandillas- murió frente a la entrada de su casa. Otros dos jóvenes que iban con el resultaron heridos por los disparos.

Esa misma noche, Edwards y otro pandillero regresaron al lugar donde familiares y amigos realizaban una vigilia, y el otro pandillero disparó contra el grupo hiriendo a uno de ellos.

Igualmente, Edwards admitió haber participado en un ataque el 18 de marzo de 2007, en el que un convoy de vehículos de pandilleros de la Pueblo Bishops Bloods rodeó una camioneta conducida por Laura Sánchez de 35 años quien viajaba con su hijo de 18 años.

Los pandilleros dispararon contra el vehículo hiriendo a la conductora, quien le gritó a su hijo que se agachara, lo que salvó la vida del joven. La madre recibió varios disparos y murió horas después.

Luego de varios años de investigaciones de la policía y el FBI, Edwards fue acusado en agosto de 2010 y -luego de obtenerse más evidencia- en mayo de 2011. El pandillero enfrenta cadena perpetua cuando sea sentenciado por el juez Otero en audiencia programada para el 20 de agosto.